Armas, calibres y tiro para un safari de antílopes en África

Roque Armada repasa qué rifle, bala, visor y técnica de tiro convienen para afrontar con garantías un primer safari africano de antílopes y facocheros.

Los próximos meses, desde julio a septiembre, es la temporada fuerte de caza en África. Tal vez muchos cazadores se estén planteando su primer safari de caza. Y algunos estarán muy dudosos sobre qué rifle, bala o anteojo llevar. De hecho, me lo han preguntado varias veces en las últimas ferias de caza. Y por eso voy a dar algunas sugerencias, que tal vez les puedan orientar.

Hace ya tiempo que no se oye el tam-tam en África para comunicarse entre los nativos, aunque aquellos tiempos quedaron lejos, todo el que hace su primer safari siempre tendrá una sensación de aventura con esa palabra, cuyo significado en lengua swahili no es otro que «viaje». Y, como todo viaje y más si es de caza en África, por mucho que haya cambiado, siempre sonará a aventura. Y como en los próximos cinco meses se producirán la mayoría de estos viajes, vamos a repasar un poco el armamento que puede ser ideal.

En el continente africano es que en cualquier camino nos podemos encontrar desde un gigantesco eland, a un diminuto grysbock, como el de la foto

Cómo es el safari típico hoy en día

 

Vamos a reflexionar un poco sobre lo que, a mi modo de ver, podría ser la combinación de armas y calibres más adecuados para un primer safari en África. Y también las condiciones y distancia de tiro, que cambian bastante respecto a España.

En estos safaris nuestro objetivo son sólo antílopes y facocheros, cuya denominación en inglés es safari de plains game. Hoy, el 95 % de los safaris que se realizan son sólo de este tipo.

Todo ha cambiado mucho desde hace treinta años y, si pensamos en los safaris de hace cincuenta años, no nos lo podemos creer. Las reducciones de cuotas, el avance de la agricultura y la población, la pérdida de terrenos de caza y el furtiveo han sido un desastre. Por ello, los altísimos precios que han alcanzado los safaris que incluyen cualquiera de los cinco grandes los han convertido en la rara avis del safari moderno.

Por el contrario, los safaris sólo de antílopes y facocheros son de precio muy razonable y, si los comparamos con los precios de la caza en España, sea a rececho o montería, casi se pueden considerar una ganga. Si a eso le sumamos los agradables alojamientos, buena comida, accesos a fincas cómodas, ausencia de mosca tse tse y de malaria en casi todas las áreas, veremos el porqué el safari de antílopes se ha convertido en algo tan popular.

Incluso hay destinos, como Mauritania, donde un grupo de cazadores españoles, Sahel Safaris, ha creado el safari más fácil, popular y divertido que conozco. Un safari exclusivo de facocheros. Dirigidos por mi buen amigo Federico García-Rosado, es tan cómodo, divertido y de resultados seguros que hay lista de espera de dos años.

Es por estos motivos por los que vamos a profundizar sobre el equipo y tiro adecuados para estos safaris. Pero no vamos a centrarnos en armas, calibres y municiones. De eso ya he hablado mucho en esta Escuela de Tiro. Vamos a centrarnos más en las condiciones y técnicas de tiro que se puede encontrar el futuro africanista.

Lo que nos podemos encontrar en un safari de antílopes

 

Sin profundizar demasiado, África tiene casi cien variedades de antílopes a los que debemos sumar cebras, jirafas, avestruces, chacales, además de los hoy tan demandados y divertidos facocheros. En esta variedad hay animales de cerca de 1.000 kilos de peso, como el gigantesco eland, y tan diminutos como el dik-dik de tan sólo 5 kilogramos de peso.

De igual forma, no podemos predecir qué nos vamos a encontrar cada mañana al subirnos al coche. Por lo cual, una de las principales características que tiene que tener nuestro equipo de arma, anteojo y munición debe ser la versatilidad. Además, debe tener suficiente potencia para podernos enfrentar a los antílopes grandes de esa fauna. Pero también debe tener bastante precisión, pues tendremos que tirar antílopes pequeños y a veces muy pequeños.

En general no serán tiros largos y sólo tendremos que afrontar a tiros medios y largos en zonas abiertas y de sabana, de partes de Sudáfrica o Namibia. Por ello, no serán necesarios anteojos de muchos aumentos, ni torretas de corrección. Tampoco serán necesarias grandes campanas de objetivo, pues, normalmente, nos va a sobrar luz por todos lados.

Obviamente, si de antemano nos han descrito bien el destino, siempre podremos elegir un rifle y cartucho más adecuado en función de las variables que acabamos de ver. Suponiendo que tengamos donde elegir en nuestro armero. Además, habrá cazadores que sólo tendrán un rifle en su armero y, muchas veces, para su safari me preguntan si les aconsejo comprar un nuevo rifle o calibre para su primera expedición. Intentaré contestar a esta pregunta aportando mis conocimientos de cuatro décadas cazando en África.

El rifle y el tiro para un principiante en África

 

La caza africana tiene algunas peculiaridades que la hacen diferente a otros destinos del mundo a la hora de la elección de lo que podría ser nuestro rifle.En África se suele disparar rápido y muchas oportunidades se pierden porque los cazadores no son los suficientemente rápidos en los difíciles tiros en el bush. Esto no quiere decir tirar al bulto, pues la primera prioridad es colocar bien los tiros, pero sí saber tirar rápido y bien. Para ello, buscaremos un rifle que tenga buen encare, su culata se ajuste bien a nuestra cara y su balance se distribuya bien entre las manos.

En el continente africano muchas veces entramos a rebaños de animales, con muchos ojos y oídos vigilando. Además, en un terreno lleno de hojarasca, que hace imposible no hacer ruido. Por tanto, un tiro rápido y sin más apoyo que un trípode, y a presas, digamos, mosqueadas, puede ser la única opción. Es por ello que debemos buscar rifles de fácil encare. La mayoría de los tiros se suelen hacer por debajo de los 200 metros y muchas más veces en torno a los 100 metros.

Por el motivo anterior nos interesan rifles de cañones no muy largos. A esas distancias la velocidad de la bala influye muy poco y, sin embargo, un rifle compacto y manejable sí nos ayudará a lograr los rápidos tiros que, como antes hemos dicho, pueden ser necesarios y frecuentes. África es muy seca, en general, por lo que una culata sintética no nos ofrecerá ninguna ventaja por su estabilidad, como lo haría en América del Norte o partes de Asia: si su rifle tiene culata de madera le valdrá perfectamente e, incluso, será más tradicional.

Estos Stutzen del 9,3×62 han sido mis elegidos para muchos safaris.

Además, hace calor, a veces mucho calor y, por ello, no me gustan los cartuchos ultra-súper-mágnum, cargados a altísimas presiones para alcanzar enormes velocidades. Estas altísimas presiones sumadas al calor africano pueden dar lugar a agarrotamientos del cerrojo y problemas de alimentación.

Por otro lado, esas altísimas velocidades en boca sumadas a las cortas distancias de tiro africanas pueden dar lugar a sobreexpansiones de la bala si impactan en un hueso duro de nuestra presa. Y esa sobreexpansión y la consiguiente falta de penetración, sobre todo si usamos balas convencionales y sin control de expansión, nos pueden ocasionar la pérdida de algún animal herido. Y lo peor es que, además, tendrá que pagarlo como si lo hubiera cobrado, lo cual sienta fatal.

En las líneas anteriores ya intuimos algunos indicios de lo que, a mi juicio, puede ser el arma y cartucho «ideales» que estamos buscando para safaris de plains game en África: un rifle manejable, de encare rápido y fácil, mejor si es compacto y con buen balance, con una acción fiable a toda prueba y que puede ser de madera y acero pavonado.

Un cartucho no necesariamente magnum, ni superrápido, pero relativamente contundente en sus pesos de bala. Y un anteojo no demasiado potente, sin necesidad de torretas ni grandes objetivos para ganar luz. Siempre prefiero si, tanto rifle como cartucho, son de eficacia probada y ampliamente demostrada en el tiempo.

Tampoco en su safari africano le hacen falta grandes anteojos ni torretas balísticas. Se tira cerca y hay mucha luz.

Coloque bien sus tiros y ¡practique!

 

Ya he dicho que mucho más importante que el calibre, la velocidad o la potencia del arma con la que se dispare, es colocar su bala en el sitio correcto. Y eso sólo hay una manera de conseguirlo: conociendo bien su arma. Y eso se logra con un buen entrenamiento antes de salir de casa.

Hay una leyenda absurda, pero por muchos conocida, de que la fauna africana es durísima, mucho más dura de lo que puede ser la fauna que tenemos en nuestro país. Pues siento decir que esto es totalmente falso.

Es verdad que en África hay animales que aguantan bien los tiros, como el hartebeest, el ñu o el wildebeest o las cabras. Pero le aseguro que ninguno de ellos ni ningún otro animal del mundo sobrevivirá a una bala de mediano calibre, siempre que esté bien elegida y bien colocada. Digo «bien elegida» porque será vital que la bala no se desintegre y penetre destrozando corazón y pulmones de nuestra presa. Pero, una vez que haga esto, ningún animal de tierra podría andar más que unos centenares de pasos antes de caer al suelo como una gota de agua.

Y escribo «bien colocada» porque hemos visto que lo más importante para abatir cualquier antílope africano será colocar bien el tiro en un sitio correcto y que la bala penetre y alcance corazón y pulmones de ese animal. Con ello, desaparecerá el suministro de oxígeno al cerebro y, en unos pocos segundos, se producirá la muerte del animal. Pero, para ello, la bala debe colocarse en el sitio adecuado de nuestra presa.

Algunos calibres que pueden servirle en África. Verá que los hay suaves y potentes.

Yo siempre digo que hará mucho más daño una bala de un .308 Winchester que atraviese corazón y pulmones de un gran kudu, que una del 3.0-378 Weatherby que, por disparar con los ojos cerrados, anticipando el retroceso y el rebufo que vamos a recibir, hemos colocado en el estómago de ese mismo kudu.

Muchos cazadores de poca experiencia se vuelven locos estudiando tablas balísticas de energías, potencias y velocidades, buscando el misterio shock para matar a su animal. Y ni la energía ni la potencia ni la velocidad ni mucho menos el misterioso shock, abatirán a su presa. Lo que la matará será su bala.

Pero sólo si la coloca en el sitio adecuado y ésta funciona, penetra, expande bien sin fragmentarse y destruye los órganos vitales. Por tanto, estamos viendo que, más importante que la potencia y la velocidad desarrollada por el proyectil para cobrar nuestra presa, será poner esa bala en el sitio correcto y que ésta funcione bien.

En varias ocasiones he comentado que, incluso los americanos, que estudian muchísimo los temas de balística, después de décadas de volverse casi locos buscando altas velocidades, van cambiando y casi han llegado a la misma conclusión. Por ello, ahora su premisa es shot placement and bullet construction, es decir, coloque bien sus tiros y utilice una bala bien construida.

No lo olvide, lleve el arma que lleve a África, ponga los tiros «en su sitio» y volverá con su trofeo.

Consejo del mes: ¿pero qué calibre me recomiendas?

 

Yo pondría el mínimo en un .270 o un 7 mm-08. El primero lo he usado mucho en África con buenísimos resultados, siempre que coloques la bala «en su sitio».

Si a usted le gustan las emociones fuertes, cualquier magnum 7 mm RM, un 8×68 o cualquier .300 Magnum le servirá perfectamente. Pero recuerde usar balas de alto control de expansión, pues en África se tira cerca. Y las altas velocidades a menos de 100 metros, si chocan con cualquier rama, pueden provocar una sobreexpansión y desintegración de la bala.

Si le gustan las cosas suaves puede llevar un 7×64, un .30-06 o un .308 Winchester: serán ideales. Será un rifle corto, cómodo e ideal para recechar en el cerrado bush africano.

Situaría el máximo en un .338 Winchester Magnum o un .375 Holland & Holland. También en un 9,3×62 que he usado mucho en África y es ideal para los cortos tiros en sitios cerrados y demoledor hasta 200 metros.

En mi opinión, su rifle «ideal» para un safari de antílopes puede que ya lo tenga en su armero. Será «ese» que usted maneja hace tiempo, con soltura, habilidad y confianza. Ese «viejo amigo» de innumerables jornadas de caza le permitirá dominar sin problemas el «secreto» del tiro en África y acabar con la leyenda de la dureza de su fauna. Pues ese secreto, querido lector, es muy sencillo: simplemente, colocar con rapidez y consistencia una bala bien elegida, en el sitio correcto.

Un abrazo y buena caza.

Texto y Fotos: Roque Armada. Director de la Escuela de Tiro Iberalia TV