Análisis balístico y claves para elegir la mejor puesta a tiro esta temporada

Por qué fallamos al corzo incluso a 100 metros

La temporada de corzos está aquí. Muchos cazadores tienen pesadillas sobre si llevarse el .270, el .30-06 o el 7 mm RM para el capreolus. En los corrillos oigo importantes argumentos sobre cada uno de esos calibres… Pero, de ponerlo en tiro antes de salir a cazar, oigo mucho menos. Y, sobre todo, de cómo y por qué elegir una determinada puesta en tiro, no oigo casi ninguno.

Bueno, esto no es del todo cierto. Algunos lectores a los que tengo un poco asustados sobre la importancia de poner los rifles en tiro, intentan hacer sus pinitos. Se van a un campo de tiro, generalmente de 100 metros, y emprenden una dura batalla con las torretas de sus anteojos. Suelen pasar bastantes sudores, dudas e incertidumbre sobre MOAs, para dónde girar la torreta y cómo apoyarse. Pero, al final, llegan a dejar puesto su rifle impactando en el centro de la diana. Y ya, más tranquilos, se van a cazar.
Desgraciadamente, no se dan cuenta que esa puesta en tiro, que parece tan lógica, es totalmente inadecuada para recechar cualquier especie en España. Y, ¡claro!, después de fallar un par de corzos o troncharles una mano, empiezan a no entender nada de por qué con «esa puesta en tiro», que parecía tan lógica, no hacen más que chapuzas.

Calibre para corzos en Trofeo caza y conservación

Oigo muchos debates en que se vuelven locos eligiendo un calibre para corzos. Pero, sin embargo, sobre poner su rifle bien en tiro, escucho menos. Y sobre cómo y por qué elegir una puesta en tiro u otra, casi nada.

Por qué no hay que dejar los rifles ‘pegando en el centro’

Sobre este tema de dejar en rifle pegando en el centro de la diana ya escribí anteriormente. En aquella ocasión, en plena temporada, nos referíamos más a lo que es poner un rifle en tiro para montera.
Intenté explicar que dejar los rifles «pegando en el centro» de la diana a 100 metros era una puesta en tiro incorrecta para cazar en montería. Pero irse a recechar un caro precinto de corzo con esa puesta en tiro, que parece tan lógica, no sólo es incorrecto: es un auténtico drama.

Entendamos que nos referimos a cazadores que llevan varias décadas cazando y tienen anteojos clásicos, de los de toda la vida, sin torretas de corrección de caídas, hoy tan de moda. Pues muchos lectores veteranos de Trofeo tal vez no acaban de ver muy claro cómo funciona eso de «la torreta». Por eso, aunque compren anteojos modernos y luminosos, prefieren elegir el mismo modelo, pero sin torreta.

Roque Armada con un monotiro Merkel en Trofeo caza y conservacion

Normalmente yo uso anteojos clásicos sin torretas de corrección. Pero los optimizo según su máximo PBR, como este diminuto monotiro Merkel y no tengo ningún problema hasta tiros a 300 metros.

¡Anda!, pues ya me he comprado un anteojo ‘con torretas’

Pero también puede ocurrir que ya hayan comprado el mismo moderno modelo de anteojo, pero con torretas. Se suelen ir a cazar con dos explicaciones rápidas que les ha dado el armero y un poco de youtubes, de estúpidos tiros a 500 metros que han visto, y sin tener ni idea de lo que es un MOA (minuto de ángulo) o un MILL (miliradian), se van a cazar.

Y, por supuesto, sin haber tirado ni un solo tiro al blanco a esos 300, 350, 400 y más metros a los que se creen que van a cazar a su pobre corzo, gracias a comprar el mismo nuevo modelo de anteojo, pero «con torreta». Y, claro, así pasa lo que pasa, que más que una cacería, lo que viene el 1 de abril, se parece a la peor pesadilla del Infierno de Dante.

Por ello, los anteojos «con torreta» voy a dejar para dentro de dos o tres meses. Son unos maravillosos instrumentos para quienes les guste tirar muy largo. Pero exigen entenderlos, dominarlas y, sobre todo, haber practicado mucho con ellas. Hoy nos quedaremos revisando «la puesta en tiro optimizada» para recechos de corzos de un cazador con un rifle dotado de un anteojo «de toda la vida».

La puesta en tiro tradicional para montería

Ya vimos cómo era la trayectoria de una bala en el aire. Por ello, les remito a ese número para que vean los gráficos que allí estudiamos. Lo importante era quedarse con que la trayectoria de una bala no era una línea recta, sino que el vuelo de la bala era parabólico. Y que esa parábola se acentuaba mucho más y progresivamente según nos alejábamos de la boca del cañón.

Vimos que disparando en un campo de tiro de 100 metros con un anteojo «sin torretas» de corrección, la bala debía impactar unos 4 centímetros por encima del centro o del 10 de la diana. Pero apuntando al centro, por favor.
Esto nos daba un ‘cero’ a unos 180 metros de la boca del cañón y un tiro sin ninguna necesidad de corrección hasta unos 200/220 metros. Es decir, hasta esa distancia, si usted apunta al centro de la paleta de su corzo, su bala impactaría entre un +5 y un -5 de donde puso la cruz de su anteojo. Y estos son todos tiros totalmente mortales en la altura del pecho de un corzo. Perfectamente válida para cazar corzos en cotos conocidos o cerrados, donde sabemos que es difícil que tiremos a más de esos 200 o 220 metros.

Para qué es útil esta sencilla puesta en tiro

Esta sencilla puesta en tiro es válida para muchos cazadores que cazan uno o dos corzos en la temporada. Más si es en zonas de monte cerrado, más típicas del sur de la Península. Y digo válido, porque no es lo deseable. Para mí la distancia ideal para tirar un corzo está en torno a los 100 metros. Primero, porque lo va a juzgar mejor; segundo, porque es mas difícil herirlo y, tercero, porque demostrara que usted «sabe cazar» y entiende de rececho y «de entrarle» a un corzo.

Claro que con este lío de tirar los corzos cerca, el problema lo estoy teniendo cuando cazo con mi gran amigo y maestro Pablo López Lojo, director de Cinegética La Trocha, uno de los mayores conocedores del corzo y su rececho de España. Por cierto, que hoy escribe el artículo central de esta revista sobre ellos.

Mi problema con el maestro Pablo es un tanto peculiar. Es tanto el conocimiento de esa especie que tiene que, en los últimos años, me ha hecho tirar varios corzos a distancias de 20, 25 y 30 metros. Y es tal el susto que te llevas cuando te pone un corzo a 20 metros distancia, que tengo la honradez de decir que un par de ellos los he fallado. Pues, por muy director de esta Escuela de Tiro que yo pueda decir que soy, en todas partes cuecen habas.

¿Y si en mi coto no hay más remedio que tirar largo?

Esto es bien cierto. En muchos cotos del norte de Castilla, donde hace treinta años no se sabía lo que era un corzo, hoy no sólo hay buenas densidades, sino también las mejores calidades de España. Suelen ser cotos con poco monte y mucha siembra, que es la que precisamente hace que se den esos animales descomunales.

Precisamente, al no haber monte en esos páramos castellanos, puede obligarnos a tirar más largo que los 200 o 220 metros que cubríamos perfectamente con la ya vista «puesta en tiro tradicional». Por ello, hoy vamos a reflexionar sobre lo que yo llamo «puesta en tiro optimizada» para un tiro medio/largo.

Pero, sin exagerar, por favor. Digamos que usted va a tirar en sitios que le puedan exigir tiros hasta 250/300 metros. O un poco más. Y eso porque no hay más remedio, porque no hay monte para quitarle metros y acercarse. Porque matar un pobre corzo a 400 o 450 metros es algo en lo que yo, al menos, no me quiero meter.

Caza del ciervo por Roque Armada en Trofeo caza y conservacion

Hay ocasiones en las que no hay más remedio que tirar un poco largo. Esto puede pasar en los páramos del norte de Castilla o en la llanura húngara. Con la técnica del máximo PBR tendrá todos estos tiros resueltos hasta 300 m sin necesidad de hacer ningún tipo de corrección.

Repasemos la puesta en tiro optimizada, según el máximo Point Blank Range

Para tiros hasta 300 metros yo pondría el rifle a 100 metros en +8/9 cm sobre el centro. Obtendría un +7/8 cm a 200 m. Impactaría en el ‘cero’ en torno a 240/250 m, concretamente en el gráfico a 252 m. A 296 m su bala impactará unos 10 cm por debajo del ‘cero’. Ese será mi máximo Point Blank Range o PBR de ese calibre. Es decir, el máximo PBR es la máxima distancia a la que puedo disparar a un corzo sin necesidad de hacer ninguna corrección a la hora de apunta.

Habrá optimizado la eficacia de su tiro en unos 90/100 m, sobre las puestas en tiro clásicas, que vimos en enero. Y eso sin necesidad de hacer ninguna corrección con la cruz de su anteojo al apuntar. Sólo colocando la cruz de su anteojo en el centro de la paleta y disparar.

centro de ventana vital de un corzo en Trofeo caza y conservacion

En esta foto vemos donde sitúo el centro de la ventana vital. Con la técnica del PBR usted sólo tiene que apuntar ahí y olvidarse de hacer cualquier corrección a la hora de apuntar. Y su corzo se derrumbará hasta a 300 m de distancia.

Simplemente, lo que ha hecho es optimizar la puesta en tiro con una máxima distancia de tiro sin corrección o máximo Point Blank Range o PBR. Esto es sobre lo que más estudiamos, insistimos y practicamos en nuestros seminarios de tiro en montaña y rececho. Meterá sus tiros hasta unos 290/300 m en una ‘ventana vital’ de 20 cm de altura. Esta puesta en tiro nos permite cobrar un corzo –o cualquier trofeo– entre una distancia de 0 a 300 m, sin hacer ninguna corrección a la hora de apuntar.

Trayectoria con un máximo point blank range de 296 metros

En este gráfico vemos cómo es una puesta optimizada según el criterio de Point Blanck Range y una ventana vital de 20 cm. Como verá, puede tirar hasta 300 m sin necesidad de hacer ninguna corrección a la hora de apuntar. La explicación detallada la tiene en el texto.

¿Y qué era eso de la ‘ventana vital’?

Esta zona que tiene forma de una ventana vertical, incluye, de arriba abajo, todos los órganos vitales de nuestra presa. La ventana vital de un animal es aquella en la que, si impactamos dentro, vamos a producir la muerte casi inmediata al mismo.
Si impacta en la parte alta de la ventana romperá columna y espina, que será un tiro derrumbarte. Si impacta en el centro atravesará los dos pulmones, y la «fontanería» de la parte alta corazón, el cayado de la aorta, vena cava, arterias carótidas y pulmonares, vena yugular. Además, atravesará la musculatura de ambas paletas y, probablemente, el animal caiga seco. Es un tiro mucho más fulminante que en el corazón. Y si impactamos en la parte baja de la ventana, alcanzamos el corazón mismo, que será el típico corzo que corre 50 o 100 metros y cae fulminado.

Pero lo importante es que, según la técnica de tiro del máximo PBR, siempre el cazador debe apuntar al centro de esa ventana vital y olvidarse de cualquier corrección. Es decir, siempre que apunte al centro de esa especie de ventana vertical, que viene a coincidir con la paleta, va a alcanzar a ese animal. Puede que un poco más arriba o más debajo de donde puso la cruz de su anteojo. Pero, con cualquiera de esos impactos, producirá a la muerte segura y casi inmediata de ese animal.
El centro de la zona vital, que es donde siempre tiene que apuntar un cazador para un máximo Point Blank Range, es muy fácil de buscar en un animal. Simplemente, subiremos con nuestra cruz por el centro de la pata delantera de cualquier herbívoro del mundo y, cuando nos crucemos con la línea de la mitad de la altura de su cuerpo, ahí es donde hay que tirar. Viene a coincidir con lo que llaman shoulder los americanos y africanos.

Ventana vital de sobre un corcete en Trofeo caza y conservacion

En esta foto vemos, sobre un corcete, lo que es una ventana vital de 20 cm. Cualquier tiro que meta ahí será absolutamente mortal. En el texto explicamos detalladamente esta técnica de tiro.

Consejo del mes. Entonces, ¿qué puesta en tiro me recomiendas?

La pregunta lógica ahora sería qué puesta en tiro recomiendo al lector: 1. ¿Hacer un ‘cero’ «en el centro de la diana» a 100 metros? 2. ¿Optimizar su puesta en tiro según el máximo Point Blank Range? 3. ¿Utilizar el mismo modelo de anteojo, pero con una torreta de corrección de caídas?

Roque Armada con un Tur de Azerbaiyán

Los antojos con torreta de corrección son estupendos para tiros muy largos, como este tur de Azerbaiyán. Pero exigen entenderlos, dominarlos y practicar muchas horas tirando a distancias reales con ellos. No todos los cazadores españoles están dispuestos a hacer este esfuerzo.

Y, como yo soy en parte de origen gallego, voy a contestar al amable lector con otras preguntas, ¿qué prefiere usted?:

  1. ¿Andar fallando corzos bajos, si tiene buena suerte? ¿O tronchándoles una mano, si la tiene mala? Con lo cual no lo va a cobrar, pero sí se lo van a cobrar a usted en euros. Y el mosqueo con el que se va a volver a casa y, además sin entender lo que pasó, va a ser descomunal.
  2. ¿Utilizar mi técnica del máximo PBR, colocar su cruz clásica en el centro de la paleta o ventana vital de su corzo y apretar el gatillo, con lo cual verá a su corzo desplomarse hasta una distancia de 300 m sin tener que medir distancias, hacer ningún cálculo de corrección ni tocar ninguna torreta?
  3. ¿Utilizar el mismo modelo de anteojos «pero con torreta»? ¿Tener que medir distancias con el láser o los prismáticos, suponiendo que no haga un día de aguanieve o llovizna de principios de temporada y los aparatitos se nieguen a funcionar? ¿Corregir en la torreta de caídas, para lo cual tal vez tenga que ponerse las gafas, pues, si peina canas como yo, igual no ve los dichosos numeritos de cerca, ni de guasa? ¿Hacer unos calculillos rápidos de si un MOA era el seno de un ángulo de un minuto a 100 metros, que equivale a una corrección vertical de 2,908 centímetros a esa distancia? Y, mientras, el corzo le pega unos ladridos que le están sacando en corazón por la boca, multiplicando MOAs por metros y dividiendo por clics, y corregir en la torreta. Y, luego, si no le ha dado un infarto de tanto cálculo, volver a meter la cara en el anteojo y tirar.
    Como verá son tres opciones interesantes de reflexionar. Como digo humildemente, yo sólo puedo contárselas, la decisión final siempre será suya.
    Yo hace años que opté por optimizar el PBR de mi rifle y olvidarme de todo lo demás; bueno, menos de apuntar. Y si no le ha quedado muy claro esto del PBR, no tiene más que llamarnos a Armada Expediciones y, encantados, le apuntremos a un de nuestros seminarios o jornadas compartidas de tiro. En ellas veremos el PBR en profundidad, lo estudiaremos y lo probaremos tirando hasta 300 metros reales. Y yo, además, le quedaré muy agradecido. ¡Le deseo una buena temporada de corzos!

Tecto y fotos: Roque Armada
Director de la Escuela de Tiro Iberalia TV