¿Cuál es el mejor mes para montear ?

Octubre, noviembre, diciembre, enero y febrero presentan condiciones muy diferentes para la caza, desde la berrea y el calor hasta la montanera y los meses cochineros.

Cada temporada montera que comienza, por muchos años que uno lleve cazando, monteando, organizando o cual fuere su cometido, es igual o más ilusionante que la anterior, como lo es cada día que salimos al campo de caza a practicar nuestro deporte favorito, porque, le pese a quien le pese, el cazador nace siéndolo y muere con las botas puestas…

Esta temporada que ahora comienza y que, como digo, es igual de ilusionante como todas las anteriores, si hablamos desde el punto de vista cinegético y de trofeos está creando una enorme expectación, dado el año climatológico e hidrográfico que llevamos y que nos ha acompañado desde finales del pasado invierno, para que, por un lado, con la primavera que tuvimos, la calidad de los cérvidos se vea mejorada con creces, y por otro, que la paridera y posterior cría de las cochinas haya sido magnífica, con gran número de ejemplares, de los que, además, las hembras han sacado prácticamente a toda su prole adelante.

Esto hace, junto al siempre ilusionante inicio de campaña, que estemos ante lo que promete ser una extraordinario e intenso periodo de caza y, como siempre, en nuestra mano está, en gran medida, que se cumplan dichas previsiones.

montero cazando en revista trofeo caza

Octubre

 

Los inicios de cada temporada siempre son, cuando menos, complejos. Y, de hecho, no soy muy partidario de cazar mucho en octubre, sobre todo los primeros 15 días (también es cierto, que la orografía en que me muevo, no invita a cazar en estos primeros días).

El calor que en octubre aún tenemos, en prácticamente toda la mitad sur de la península, la falta de agua en muchas zonas y manchas, sumado al poco «rodaje» de los perros, al que además le sumamos que el terreno tan seco aspea sus patas, hace que los resultados, en muchos casos, no sean los esperados, a lo que encima le añadimos que tenemos la circunstancia de algunas de las reses que se abaten al principio de la montería, si quedan al sol, puede incluso «malearse» su carne, lo que es una auténtico drama por todo lo que conlleva, sobre todo por su desperdicio, que es lo triste.

Otro de los inconvenientes de cazar los primeros días de octubre, ojo, bajo mi punto de vista, es la berrea. En muchas fincas de nuestra geografía, los primeros fines de semana los venados aún están con su berrea. Cazar una mancha donde parte de cabaña de reses esté en celo, no beneficia nada a la finca, sino todo lo contrario, y menos aún si hablamos de caza en abierto. Aunque es cierto que hay manchas que prácticamente «sólo» pueden cazarse en esta época del año.

montero con radio en revista trofeo

 

Noviembre y diciembre

 

Noviembre es mes de la montanera por excelencia y buen mes para la caza. El clima aún no es demasiado extremo soy partidario de cazar bajo todos los climas posibles desde el punto de vista del cazador, no desde el de organizador (un mal día condiciona los resultados, y eso a los orgánicos «nos mata»), los perros que medianamente estén cazados han cogido su forma y están a tope, los regatos vuelven a correr y los venados han recuperado parte del peso que perdieron en berrea… (esto también es beneficioso desde el punto de vista del organizador).

Con el celo de la montanera, en más de una mancha habrá sorpresas en cuanto a la calidad de jabalíes se refiere, pues más de un macareno andará con las piaras, al haber más hembras en celo.

Pero este mes, al igual que diciembre, tiene una peculiaridad negativa añadida y no es otra que, siendo mes de «belloteo», es muchísimo más difícil y complejo centrar la caza en la mancha que vamos a batir, puesto que la fauna estará repartida como las bellotas.

rehaleros en revista trofeo caza

 

El nuevo año

 

Con la llegada del año nuevo comienza la que para mí es la mejor época de monterías de la temporada, ya sea porque enero y febrero son los meses cochineros por excelencia, y, por otro lado, es el plato fuerte de mi zona, haciendo de estos meses mis favoritos para cazar.

En estos meses, la bellota ya va escaneando, lo que hace más fácil centrar la caza con un buen cebado de la mancha. Son dos meses que juntan todos los alicientes para practicar nuestra ancestral modalidad de caza, con algún «pero» o inconveniente por estética y ética más que por los «daños» ocasionados.

Me refiero a la paridera de este periodo o, en su defecto, las cochinas a boca parir, que hace que estéticamente estemos ante situaciones, cuando menos, desagradables, con la no deseada muerte de crías, pero no olvidemos que dos meses antes, esas crías ya existen, sólo que aún «no se ven» y, es más, quizás algún rayón de los ya paridos con suerte pueda salvarse, mientras que de los de vientre, ninguno…

ciervos en monteria en revista trofeo caza

Cada mes que conforma nuestra temporada venatoria tiene sus pros, sus contras, sus ventajas y desventajas respecto a los animales a abatir, su belleza paisajista y climatológica, pero, sobre todo y ante todo, todos dan forma a un periodo y modalidad de caza única en el mundo, con un legado legendario de nuestros viejos monteros, que debemos honrar y venerar cómo merece, con lo que debe ser la montería.

La incertidumbre que nos deparará cada jornada… La pasión que nos hace madrugar, incluso, en nuestros días de descanso… La amistad que debe unir a un grupo de cazadores, que forman un «equipo» para dar forma a esta singular modalidad… La prudencia que nunca nos debe faltar con un arma en las manos… Y la comprensión de saber que todos cometemos errores y que deben ser admitidos… Cuando la caza es caza…

Autor: Pablo López Lojo – Cinegética La Trocha