Historia y evolución de los reclamos de caza desde la prehistoria hasta la actualidad

Desde las pinturas rupestres hasta los modelos modernos, los reclamos han evolucionado como herramientas clave para imitar cantos animales y perfeccionar las técnicas cinegéticas.

 

Hay escenas de pinturas rupestres de la época del Paleolítico, hace unos dos millones años, con motivos de caza, en las que se aprecian utensilios y formas de cazar o de conflictos conservacionistas con agricultores y ganaderos por motivos productivistas.

Sabemos que los fenicios fueron los que introdujeron el olivo hace unos tres mil años y muchas artes de caza y pesca por el Mediterráneo (siendo el olivo farga de l’Arión de Ulldecona (Montsia), en Tarragona, con 1.700 años, el más antiguo de la Península), expandiéndose por todo el territorio y continuándose las labores agrícolas y técnicas que dejaron los fenicios.

FOTO RECLAMO HUESO en trofeo caza y conservación

Reclamo elaborado en hueso de albaricoque.

Los fenicios llegan de las costas del mediodía francés del norte de África a la Península en los albores del del siglo XX a. C. Comercializan con sus pueblos indígenas, llevándose esencialmente metales, piedras preciosas y maderas procesadas, y dejando al cambio huellas culturales que se tradujeron en un modo de vida, como las artes de caza y pesca.

Fue con los íberos cuando se implantaron con más arraigo los métodos de caza tradicionales, dejando muestra de ello con objetos aparecidos en yacimientos arqueológicos, como el de la Moleta del Remei, en Alcanar (Tarragona), en el que se encontró un reclamo bucal fabricado con un hueso de animal o, más probablemente, con una espina de pescado. Una pieza redonda de una finura excepcional de unos diez centímetros de diámetro, con su su cintura veteada en hondura con pequeños cornisones salientes en sus zócalos superior e inferior, muy trabajados ellos.

foto reclamos varios en trofeo caza y conservación

Distintos modelos de reclamos.

Podríamos decir que se trata de una pieza de muchísima importancia por su naturaleza, dado que no tiene constancia de haber encontrado ningún reclamo bucal más. Hoy día, este antiquísimo reclamo está expuesto permanentemente en el Museo Comarcal del Montsia en Amposta.

Cabe destacar que en las épocas medieval y moderna hasta bien entrados los siglos XVIII y XIX se utilizaba como reclamo al mismo animal, enjaulando y portando junto a los cazadores el ave o animal que hubiera de servir de reclamo, también era parte de esas cacerías propias en las ilustraciones. Después se pasó a los huesos de fruta como se puede apreciar en la fotografía del reclamo realizado con un hueso de albaricoque.

Foto reclamo de resina en trofeo caza y conservación

Reclamo fabricado con resina, a buen seguro ya es lo más moderno que se puede encontrar.

Ya en época imperial romana y en la Edad Media se comenzaron a realizar en la forja trabajos más laboriosos de reclamos en diferentes metales, siendo la base los reclamos que habían dejado los íberos y los romanos. Este reclamo de túrdidos, tradicionalmente, se trata de un instrumento redondo con dos caras o tapas sujetas a un aro o anilla con un agujero en el centro por donde se emite el sonido, tan característico como el de emiten los túrdidos, y que suelen tener diferentes diámetros y grosores, así como diferentes formas.

foto reclamo laton en trofeo caza y conservación

Modelo de reclamo realizado en latón.

Reclamo tradicional o de botón

Como se puede apreciar en la fotografía 2, reclamos hay de diferentes tamaños formas y modelos, fabricados tanto en madera como en metal, y principalmente se usa el latón por su facilidad en trabajarse y por la nitidez del sonido que llegan a tener. En la actualidad ya se elaboran también reclamos fabricados con plásticos y resinas (foto 3), y hoy en día la producción de reclamos a mano es un trabajo totalmente artesanal.

En la foto 4 vemos un reclamo muy parecido al de hueso encontrado en los yacimientos arqueológicos, al conservar las formas y tamaños, por lo que se conoce con el nombre de tradicional o de botón. Hay que resaltar que este modelo es el más antiguo en el mundo actual de la caza, ya que en familias aficionadas a la caza es raro que en la actualidad no conserven algún reclamo de sus antepasados

Reclamo campanilla perfil en trofeo caza y conservación

Reclamo de campanilla visto de perfil.

Es un modelo que poco a poco va cogiendo auge en el mundo de la caza, ya que la campanilla que lo rodea hace que el cazador no tenga que envolver el reclamo tradicional alrededor de los labios con la mano mientras está reclamando. Como se puede ver en la foto 5 es un reclamo tradicional envoltado con la campanilla que hace que el cazador pueda sujetar el arma con las dos manos y, a la vez, pueda reclamar sin preocuparse, incluso si hace aire.

Reclamo campanilla y tradicional en trofeo caza y conservación

Reclamo de campanilla junto a otro tradicional.

Reclamos actuales

En la actualidad ya no es nada raro encontrar o ver reclamos de diferentes materiales y de latón, por lo que podríamos decir que la antigüedad del reclamo durante toda la historia humana ha ido cada vez un paso más adelante.

Sabiendo que no hay dos pájaros de la misma especie que canten igual, no se puede decir que haya teorías ciertas y seguras, lineales, sobre el origen, en la evolución o el saber reclamar. Pero partiendo de la base de que el arte de reclamar es como una dote de palabra (o sea, que una persona con mucha brevedad al hablar sepa convencer o hacerse escuchar y hay quien, hablando sin parar, lo único que consigue es aburrir), se ha de tener en cuenta la personalidad única e intransferible de cada reclamo y reclamador.

Para los aficionados al arte de reclamar e imitar el canto de los animales, en especial de las aves, los reclamos son instrumentos de mucho valor, dado que lo primero que se mira es que se nos acople muy bien con nuestra forma de tocar al interpretar los cantos.

Reclamos en trofeo caza y conservación

De los diferentes modelos y formas de reclamos los hay que sacan sonidos diferentes siendo estos graves o agudos. Pensemos que el arte de reclamar forma parte de la caza, a la vez que hace que les podamos imitar según épocas del año, como pueden ser los celos con cantos pre o posnupciales con las diferentes clases de animales.

Texto y fotos: Enrique Marzá

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