En un cómodo viaje de tres horas en coche, el organizador austriaco te conduce desde Viena hacia el oeste, a un coto situado justo en la frontera entre las provincias de Estiria y Carintia, 7.000 hectáreas llenas de pinares, praderas y pedrizas en la parte alta. Rodea una importante montaña de la zona conocida como Otther, que roza los 3.000 metros de altura.
Con una población de unos 1.000 rebecos, de los cuales apenas se cobran unos 25 machos trofeo al año, aparte de otros tantos selectivos y hembras viejas.

Roque Armada nos muestra un bonito rebeco alpino de 95 puntos C.I.C. que fue cobrado en un dia malísimo de lluvia y nieve.
La primera sorpresa nada más llegar es el precioso hotelito en que te vas a alojar, situado en medio de las montañas y rodeado de increíbles bosques. Es uno de los alojamientos más acogedores en que he estado. Su origen es un pequeño refugio de esquiadores de finales del Imperio Austrohúngaro construido hacia 1905, que luego ha sido reformado y ampliado.
Te encuentras en mitad del bosque y las vistas por todas las ventanas son increíbles. Este hotel apenas tiene unas 30 habitaciones, todas decoradas en estilo típico austriaco, pero con increíble gusto, como es norma del país. Los salones están decorados con trofeos de caza cobrados por el padre del anterior propietario. Colecciones de corzos, rebecos, venados, urogallos, gallos liras… te hacen sentirte cómodo siendo cazador en este bonito alojamiento alpino.

El hotel está en medio de las montañas y se sale desde él andando a cazar. Las vistas desde sus ventanas son increíbles por encontrarse a 1.800 metros de altura. El origen es un antiguo refugio de una estación de esquí de 1.905.
Los trofeos de rebeco están montados sobre las típicas tablas de madera austríacas talladas, lo que se llama estilo barroco de taxidermia de los años cincuenta. Me gustaron tanto que los dos rebecos que cobré los encargué con este tipo de tablas en el magnífico taxidermista Swartz, de Viena.
La parte más antigua del hotel, de la época del Imperio, la han convertido en un increíble spa y hay cómodos salones, terrazas, bibliotecas, con preciosos muebles rústicos austriacos y trofeos en todas las paredes. Todo de buen gusto con bastante carácter que recuerda la epoca de oro de la caza en Austria y un magnífico cocinero que proporciona agradables cenas y está especializado de carnes de caza como el irtsch (venado), kailer (jabalí) y, cómo no, gemsbok (rebeco).

El precioso hotel donde se alojan los cazadores en mitad del coto. Esta decorado con todo tipo de trofeos de caza de rebecos corzos y urogallos.
Un magnífico guarda mayor, Christian, lleva la gestión y organiza los equipos para empezar a cazar al día siguiente. A finales de noviembre te pueden caer nevadas que complican algo las cosas, pero, aun así, no es muy difícil, por la excelente guardería con que cuenta este paraíso de la caza en montaña.
Sumado a que el hotel está a casi 1.800 metros de altura, en mitad del coto, hace que la caza aquí no sea muy dura. Además, si ya ha nevado, los rebecos están bajos en el bosque y, aunque es bastante más complicado caminar, los tiros no son tan largos y difíciles como en otros cotos.
Por la mañana se suelen probar meticulosamente los rifles, como siempre hago en cualquier cacería en la que participo. Después te encaminas a distintas partes del coto, según la forma física de cada cazador.
Los menos fuertes o de más edad suelen cazar las partes más bajas del coto, pues la nieve baja los rebecos y los mete en el bosque. Curiosamente, empiezas cazando hacia abajo, no subiendo, cosa poco habitual en las cacerías de rebecos.

Roque Armada se dispone a empezar un duro dia de rececho con el Guarda mayor del coto. Nótese que en Austria siempre se sale a cazar con un largo y recio bastón de caza que es utilísimo para dar seguridad en las medias laderas heladas.
Lo increíble de este coto es que cuenta con una buenísima red de caminos forestales que ayudan mucho a los cazadores en peor forma física. Por ello, a la hora de comer a veces hasta puedes volver al hotel, ponerte ropa seca y comer sentado, y por la tarde vuelves a salir a cazar con tu guarda hasta que se hace de noche.
Para la caza del rebeco en bosque se utiliza esas increíbles casetas de madera que se llaman hotshitz en alemán y en las que esperas la caza, más que un rececho puro. En este coto fue el primer rebeco cobrado en mi vida cómodamente desde una torreta, tal vez no muy típico, pero siempre una novedad.
Indudablemente, la caza del rebeco en este coto es infinitamente más agradable que las agotadoras palizas tras mis queridos sarrios del Pirineo. Pero, aunque cómoda, la tremenda belleza del entorno la dota de la esencia necesaria para que sea desafiante. Además, no cabe duda de que hay cazadores de cierta edad que siguen ‘envenenados’ con la caza del rebeco, por lo que un poco de facilidad se agradece.

En este excepcional coto, hay puestos elevados llamados “Hotshitz” en las laderas querenciosas de los rebecos. Esto hace que sea una caza algo más cómoda de lo normal y con magnificos apoyos para asegurar el tiro.
Hay que decir que, en esta zona de los Alpes los rebecos son gruesos en la base, pero no muy largos, con lo cual dan buenas puntuaciones, pues su base multiplica por 4 en la fórmula CIC. En general, se pueden cobrar machos de 90 a 95 puntos y buscando muy bien, andando y afinando el tiro, se puede llegar a los míticos 100 puntos. Los mejores que se cobran cada año están en torno a los 105 puntos, pero esto es la excepción y no la norma.

Uno de los cazadores de ARMADA EXPEDICIONES nos muestra un bonito rebeco cobrado en la parte alta del coto que llego a 101 puntos CIC.
Con el último grupo que fui, cobramos 4 preciosos rebecos de 90, 91, 95 y 101 puntos, a pesar de la incomodidad y dificultad añadida que la nieve nos supuso en noviembre. Además, reservándolos con tiempo, cualquier cazador podrá cobrar 2 o 3 rebecos en cinco días.

Roque Armada recechando en un duro dia de caza en los Alpes austriacos.
Además otra divertida posibilidad de caza que ofrece este increíble coto, es en la última semana de julio y primera de agosto es combinar rebeco y corzo en los misma caceria puesto que coincide con el celo del corzo. Por tanto una divertida caza combinada de estos corzo con rebeco, cuando los rebecos bajan a por la primeras hierbas jugosas de los prados bajos.
Esta cacería de verano, incluso, del rebeco, se realiza desde torretas elevadas y dada la bondad del clima en verano, permite pasar alguna noche en los preciosos refugios o cabañas de caza, en alemán “Huttes”, de montaña que tiene los austriacos en mitad de los bosques.
Por sus fechas ofrece una atractiva alternativa para aquellos que están desesperados viendo como se acerca agosto y sus familias quieren recluirlos sin piedad en cualquier playa, condenados a aburrirse como ostras.

El autor nos muestra desde la terraza del hotel, dos bonitos rebecos alpinos, cobrados con el pico Otther, de casi 3.000. Metros de altura al fondo que está en medio de este coto de 7.000 Hectáreas.
Realmente Viena es una ciudad que merece mucho visitar, especialmente si llevamos a nuestras señoras pues yo la considero de las más bonitas de Europa.
Una rápida vista del Palacio Real te recordará el lujo y la opulencia en el que vivieron los últimos Habsburgo, cuando el imperio Austro-Húngaro era dueño de media Europa. Dentro de las dependencias del Palacio Imperial, es visita obligada la Escuela Española de Equitación de Viena, con sus preciosos caballos Lipizianos increíblemente domados.
Esto nos recordó cuando Austria y España estábamos bajo una misma corona por el matrimonio de Felipe de Habsburgo, más conocido como Felipe el Hermoso, con Juana La Loca, hija de los Reyes Católicos. Esto hizo que en su hijo Carlos I de España y V de Alemania, cayera el mayor imperio que jamás recayó sobre los hombros de cualquier soberano español. Durante su reinado, se fundó esta importante escuela de equitación en 1572 y de ahí sus orígenes y su nombre.
Justo enfrente de la escuela española y dentro de las dependencias imperiales se encuentra el museo dedicado a “Sissi” Emperatriz y, sus increíbles colecciones de ropa y joyas, que hubiese hecho las delicias de cualquiera de nuestras “santas”, si nos hubiesen acompañado, pues dado el magnifico alojamiento es un coto perfecto para llevarlas.
Si solo van cazadores recomiendo visitar la increíble armería John Springer, con tres plantas enteras a su disposición, en la dirección “Weihburggasse” número 27.
Otra interesante visita es la increíble tienda de ropa tradicional austríaca “Loden Plankl” enfrente de la entrada del Palacio Real en la famosa plaza de “Michaelerplatz”. Tres pisos de todo tipo de ropa austríaca, con gran especialización en ropa de caza tradicional. Desde pantalones “nickers” de cuero, llenos de bordados tradicionales, abrigos con cuello de terciopelo y elegantes chaquetas cortas de piel de rebeco con botones de cuerna de venado tan típicas de los cazadores austriacos.

El palacio Imperial de Viena. Después de esta caceria se combina con uno o dos días de turismo en Viena que hará las delicias de su familia si la lleva. Al cazador le permitirá visitar las incluibles armerías de esta preciosa ciudad.
Una rápida visita la famosa catedral de Viena consagrada a San Esteban, “Stephansdom” que se construyó como una iglesia románica en el siglos XIII y que aunque quedó muy dañada en la segunda guerra mundial está perfectamente restaurada. Podemos callejear por las famosas calles comerciales Kärnmerstrasse y Schullerstrasse paraíso de las compras para nuestras mujeres, y donde compramos regalos y recuerdos para familiares y amigos.
Otra interesante visita si vamos con familia es el famoso Hotel Sacher construido por Franz Sacher en 1832, uno de los más exclusivos y famosos del mundo. Podra comprar las famosísimas “Sacher Torten” que son unas tartas de chocolate con una crema de albaricoque hechas con una receta que no ha cambiado en dos siglos.
Una rápida y corta visita a la Ópera de Viena construida en 1869 en la que se celebran los famosos bailes de debutantes y el magnífico concierto de año nuevo por la filarmónica de Viena y que está justo enfrente del Hotel Sacher.
Con todo esto habrá realizado el sueño de cazar rebecos con un alojamiento muy comodo, siguiendo la tradición milenaria de los cazadores austriacos, sin enormes palizas y con tiros no muy largos. Además será el paraíso para llevar a su familia por el buen alojamiento y las increíbles posibilidades de turismo que ofrece Austria.
Sin duda Austria lo marcará con una experiencia imborrable en su vida de cazador.
Autor: Roque Armada

