Visor Adler 2,5-20×50, imbatible en relación calidad-precio

Características de un sorprendente visor que ofrece una calidad y prestaciones equiparables a las que proporcionan otras miras tres veces más caras. Hablamos del Adler 2,5-20×50, diseñado para cazar cerca, lejos o muy lejos con cualquier calibre.

El Adler 2,5-20×50 se suministra en estuche de cartón con tapas abatibles instaladas, toallita para limpiar las lentes e instrucciones.

Su unidad de iluminación funciona con una pila CR2032, no incluida en el volumen de suministro.

Hasta hace relativamente pocos años, si un visor (y, en general, cualquier otro aparato óptico) era resistente, proporcionaba imágenes nítidas, tenía una distancia de seguridad al ojo adecuada para usar con cualquier calibre, un campo de visión amplio, etc., como es el caso del protagonista de estas notas, era caro o muy caro. Doy fe de ello porque llevo cerca de 40 años probando óptica para cazadores de todos los precios y lo he comprobado en numerosas ocasiones.
Sin embargo, desde hace un par de décadas, los métodos de fabricación de aparatos ópticos para cazadores (y de óptica, en general) han experimentado un avance sin precedentes, lo que ha permitido a las marcas simplificar la producción y abaratar costes y, como consecuencia, comercializar productos con características muy avanzadas a precios cada vez más bajos.
En concreto, los primeros en beneficiarse de relaciones precio-calidad nunca vistas hasta hace un par de décadas, aproximadamente, fueron los binoculares, sin duda por su construcción menos compleja y mayor uso en numerosas actividades. Y poco después sucedió lo mismo con los visores (*), por lo que, en principio, no debería sorprenderme que el Adler 2,5-20×50 tuviera las características y el precio que tiene.

Pero no es así, porque hasta la fecha no había probado ningún visor tan potente, económico y completo que, además, sólo cuesta 299 euros, que es su P.V.P. recomendado por la empresa que lo distribuye (Arcea).  (*) Lo mismo está sucediendo con las cámaras termográficas: cada vez ofrecen más prestaciones y tienen P.V.P. más asequibles.

 

Como se puede leer en la caja, es una potente mira 2,5-20×50 con cuerpo de 30 mm que posee retícula Mil-Dot iluminada y mando lateral para ajustar el paralaje.

Visores Adler
La mira que nos ocupa pertenece a una serie de visores que se denomina Adler y sobre esta serie, que está formada por diversos tipos de visores de aumentos variables y de punto rojo, dice Arcea que «va a revolucionar el concepto de óptica económica, ofreciendo una calidad y prestaciones equiparables a visores con precios dos e incluso tres veces más elevados… Compáralos con visores del mismo rango focal y precios superiores, y sorprendente con su gran campo visual, nitidez y claridad».

Pues bien, yo no he probado ningún otro producto Arcea-Adler, pero si todos son como el 2,5-20×50 estoy de acuerdo con lo que indica el distribuidor porque, en efecto, el visor probado tiene muchas características similares e incluso superiores a la que poseen otras miras dos o tres veces más caras. Por ejemplo, su relación de aumentos es 8x; el mando lateral de paralaje es ajustable entre 9,1 m a infinito; tiene 15 – 2 metros de campo de visión a los 100 metros, etc. En el apartado Especificaciones se proporcionan todas sus características.

 

 

El Adler es una mira elegante. Posee cuerpo de aluminio de una sola pieza para montar con anillas de 30 mm impecablemente anodizado en negro.

Nótese que lo mandos son antideslizantes.

 

Descripción
Se trata de una mira con zoom 8x para montar con anillas de 30 mm con cuerpo de aluminio anodizado en negro. Mide 352 mm de longitud, por lo que no se puede calificar de compacta, pero no es muy pesada (742 g).; tiene objetivo de 50 mm, ocular antideslizante y ajustable (+/-2,5 dioptrías) con apoyo para el dedo.
Las lentes están completamente multi-tratadas (FMC) y posee mandos de ajuste de perfil bajo protegidos por capuchones que son reposicionables y corrigen 0,7 cm (1/4 de pulgada) a cien metros por clic.
En posición central, en el lado opuesto del mando de ajuste en deriva, posee el control de paralaje graduado en yardas y, junto a éste, el de la unidad de iluminación, que funciona con una pila CR2032. El primero es una rueda antideslizante que, como ya hemos apuntado, permite dejar libre de paralaje a la mira entre 10 yardas (9,1 m) e infinito. Tiene posiciones intermedias para 15, 20, 25, 30, 50, 100 y 200 yardas. Y el segundo, que también es una rueda antideslizante, ilumina el centro de la retícula, tipo Mil-Dot, en segundo plano, en color rojo o verde con cinco niveles de intensidad en cada color. Además, posee posiciones de apagado entre color y color.
Cabe añadir, que el Adler proporciona una distancia de seguridad del ojo al ocular muy amplia: 92 mm (otro dato con el que puede competir con visores mucho más caros), un rango de ajuste en deriva y elevación adecuado (60 MOA) y, no menos importante, resistente al agua y al retroceso de todo tipo de calibres.
Se suministra con tapas flip-up abatibles, toallita para limpiar las lentes e instrucciones.

 

El diseño del Adler 2,5-20×50 es muy completo.

Como se puede apreciar en la imagen, además de antideslizante, el selector de aumentos posee apoyo para el dedo.

 

Utilidad en caza
Desconozco qué transmisión de la luz proporcionan las lentes del visor porque no la indica Arcea o, por lo menos, yo no lo he encontrado, pero sí he comprobado que ofrecen una transmisión de la luz suficiente para poder utilizar el Adler desde el amanecer hasta el anochecer.
Por tanto, si además tenemos en cuenta sus aumentos, diámetro de objetivo, retícula Mil-Dot (con la que se pueden estimar distancias y realizar correcciones en altura y deriva) y demás especificaciones, está claro que su utilidad principal es el rececho de caza mayor a media y larga distancia, sin que importe la hora a la que se use con tal de que haya algo de luz.

Los mandos de ajuste son de bajo perfil y están protegidos por capuchones. Son reposicionables a cero y corrigen 0,7 cm (1/4”) por clic, que son audibles.

 

 

Como es usual, para instalar la pila CR2032 es preciso desenroscar la tapa frontal de la unidad de iluminación.

Igualmente, también es una mira adecuada para cazar predadores a distancias considerables y, por supuesto, para practicar tiro de precisión informal, ya que los mandos corrigen 0,7 cm a 100 metros el punto de impacto y es una mira potente, lo que es deseable cuando se dispara sobre blancos pequeños.
Incluso puede dar buenos resultados en esperas de jabalí siempre que, eso sí, se utilice con luz artificial, se use con precaución su retícula (pues no es la más adecuada para esta modalidad) y, por supuesto, no nos olvidemos de dejar libre la mira de paralaje a la distancia que vamos a tirar o, en caso de desconocerla, situar el mando en la posición 100 yardas y usarlo como si fuera un visor «normal», pues 100 yardas es la distancia a la que están libres los visores sin mando de paralaje de fabricación norteamericana (100 metros en el caso de los europeos).

 

El objetivo de 50 mm y el tratamiento de las lentes posibilitan que se pueda utilizar la mira todo el día, desde el amanecer al anochecer.

El visor está equipado con una retícula Mil-Dot, que es ideal para cazar a rececho y en general para disparar lejos con precisión porque sus puntos de referencia permiten estimar la distancia y compensar la caída de la bala y la deriva causada por el viento.

En resumen, un visor que sorprende por su relación calidad-precio. Es resistente al agua, todos sus mandos son antideslizantes y posee todo lo que se necesita para poder recechar con precisión a cualquier distancia, que es su utilidad principal. Después de haberlo probado, su precio de 299 euros me impresiona aún más.

 

 

Detalle de los mandos de paralaje e iluminación. El primero deja la mira libre de paralaje entre 9,1 metros (10 yardas) e infinito y tiene posiciones intermedias para 20, 25, 30, 50, 100 y 200 yardas. La iluminación de la retícula se puede elegir en color rojo o verde y seleccionar cinco niveles de intensidad de cada color.

 

Especificaciones:  Adler 2,5-20×50

Utilidad: rececho de caza mayor a media y larga distancia. Caza de predadores. Tiro informal. Esperas con luz artificial.
Aumento: 2,5-20x (relación de aumentos 8).
Diámetro del tubo: 30 mm para montar con anillas.
Diámetro de la lente del objetivo: 50 mm.
Pupila de salida: 8,3-2,5 mm.
Distancia del ocular al ojo: fija, de 92 mm.
Campo de visión: 15 – 2 m. a los 100 m.
Mandos de ajuste: de bajo perfil y protegidos por capuchones. Cada clic corrige 0,7 cm a 100 metros (1/4”).
Paralaje: ajustable desde 9,1 m a infinito con mando lateral, tipo rueda. Tiene posiciones intermedias para las distancias 15, 20, 25, 30, 50, 100 y 200 yardas.
Rango de ajuste máximo en elevación y deriva: ≥60 MOA.
Retícula: Mil-Dot iluminada en rojo y verde en segundo plano.
Unidad de iluminación: mando tipo rueda con 10 posiciones que regulan la intensidad de la iluminación y otras dos de desconexión entre color y color. Cinco posiciones iluminan el centro de la retícula con luz de color rojo y otras 5 en verde. Funciona con una batería CR2032.
Longitud total: 352 mm.
Peso: 742 g.

Características destacables: lentes con revestimiento multicapa (FMC). Ocular de enfoque rápido (+/-2,5 dioptrías) con selector de aumentos con apoyo para el dedo. Tubo de aluminio anodizado en negro de una sola pieza. Mandos de ajuste protegidos por capuchones. Resistente al agua. Sellado con nitrógeno. No se empaña. Apto para todos los calibres, magnum incluidos.
Se suministra con tapas abatibles, toallita de limpieza e instrucciones.

P.V.P.: 299 euros.

Más información: www.arcea.es

Texto y fotos:  Juan Fco. París.