Construir una salina artificial en un coto de caza

El aporte de sales, vitaminas y minerales es fundamental para las reses de nuestro coto. A los cérvidos les gusta lamerla de una superficie plana, por eso hoy le proponemos cómo fabricar un “dispensador” de sales muy natural y respetuoso con el entorno.

SALINA ARTIFICIAL

Material necesario

  • l Pala.
  • l Azuela y martillo.
  • l Poste de 2 metros de madera bien seca.
  • l Cazoleta de metal, PVC, cemento, etc.
  • l Sales o piedras de sal triturada.
  • l Cemento.
  • l Piedras.
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Otra opción es poner una cazoleta que encaje un poco olgada y clavar dos o tres clavos que sirvan de tope.

Cave un agujero

Su profundidad deber ser de, como mínimo, 0,5 metros. Si el dispensador está destinado a venado y quiere instalar un       poste más alto, realice un agujero más profundo.

Fije la cazoleta

La cazoleta contenedora puede ser de cualquier material resistente al agua. Desvaste con una azuela su   parte superior para que encaje e introdúzcala a presión dándole unos golpes.

Otra opción es poner una cazoleta que encaje un poco olgada y clavar dos o tres clavos que sirvan de tope.

Introduzca el poste

Fije o apuntale el poste con piedras y cemento para garantizar una perfecta sujeción.

Encaje la cazoleta con un martillo.

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La lluvia o la humedad ambiente disolverán las sales, que se filtrarán a través de la madera seca, creando de esta manera un palo salado que hará las delicias de corzos, venados, muflones, rebecos…

Árbol seco

También se puede aprovechar como poste el tronco de un árbol seco, descortezándolo por su parte superior.

Revíselo de vez en cuando

La lluvia o la humedad ambiente disolverán las sales, que se filtrarán a través de la madera seca, creando de esta manera un palo salado que hará las delicias de corzos, venados, muflones, rebecos… 

Ubicación y consejos

Es importante que esté colocado cerca de un punto de agua, para que las reses puedan calmar la sed, y también de un camino para que resulte fácil reponer las sales y comprobar si las toman las reses.

También resulta importante que tenga rosales silvestres, zarzas o masa arbustiva cerca, para que las reses puedan comer. No hay que ponerlo demasiado a la vista para que estén tranquilos y para evitar que los furtivos se percaten de su existencia, pues suele ser un lugar de paso obligado.