Algunas más enfocadas en la pluma, otras más enfocadas en el pelo, en la caza mayor, perros de rastro, de muestra, etcétera. Varias de estas razas tienen su origen en países extranjeros como Francia, Islas Británicas o de Centroeuropa, como Alemania. Otras, se podría decir que son ibéricas, ya que han evolucionado y se han consolidado a lo largo de los años a lo largo y ancho de nuestra península, teniendo en cuenta que en nuestras islas también se han producido fenómenos evolutivos similares.
Entre todos los perros de caza originarios de nuestros territorios, si hay alguno que destaque por encima del resto, sin duda, es el podenco en todas sus razas, grupos étnicos y variantes. Un tipo de perro que, además, está siendo cada vez más utilizado y que está alcanzando una fama cada vez mayor entre los cazadores españoles.
Podríamos decir que rara es la modalidad, terreno o región en la que no se emplee algún ejemplar de podenco, pero, ¿cuál es el secreto de su fama?
En nuestra península e islas existen seis razas reconocidas: el podenco ibicenco, podenco canario, xarnego valenciano, podenco andaluz, podenco portugués, maneto y un grupo étnico que podría ser reconocido en el futuro y que cuenta con su propio patrón racial, como es el podenco orito español. También se reconoce como raza autóctona al podenco paternino, aunque sus características morfológicas se alejan en parte de las del resto de los podencos anteriormente mencionados.
En los siguientes puntos tratamos de analizar algunas de las claves que han hecho del podenco el perro de caza estrella en nuestro país.

El podenco, en todas sus razas y grupos étnicos, presenta una variedad morfológica capaz de adaptarse casi a cualquier gusto personal o modalidad. Podemos encontrar ejemplares tanto de alrededor de 8 kg y 32 cm en el podenco andaluz de talla chica, como de hasta 72 cm a la cruz en el podenco ibicenco. También podemos encontrar todo tipo de pelajes y colores según las diferentes razas, desde blancos en diferentes tonalidades, perros berrendos en diferentes colores o, incluso, perros de capa orita en negro, chocolate y fuego en el podenco orito español.
El negro completo es un color que no aparece en ninguna raza, salvo en el podenco portugués en su variedad de talla pequeña, sí pudiendo aparecer parcialmente en razas como el xarnego valenciano o el mencionado anteriormente podenco orito español. Y, como sucede con el negro, el color chocolate sólo se acepta parcialmente en razas como el xarnego valenciano o el podenco orito español.
En cuanto a tipos de pelo, el podenco también presenta una variedad digna de todo tipo de gustos. Podemos encontrar variedades de pelo duro en razas como el ibicenco, el portugués, el andaluz o el xarnego valenciano. Variedades de pelo fino en ibicenco, canario, xarnego, portugués, andaluz, maneto y orito e incluso variedades de pelo sedeño en podenco xarnego, andaluz y portugués.

Otra de las características de las que hacen gala nuestros podencos es su versatilidad funcional, no solo destaca la funcionalidad exclusiva de cada raza, lo cual la hace más apta para las modalidades en las que más se suelen emplear, sino a su vez, en algunas de ellas existen diferentes líneas más adaptadas a un tipo de caza u otro.
Existen ejemplares y razas adaptados a prácticamente cualquier modalidad, otra de las razones por las que es también es uno de los más utilizados en España, si no el que más.
Esta versatilidad viene en parte dada por las características morfológicas antes citadas, ya que su variedad en tamaños y pelajes hace que se puedan emplear en cualquier tipo de terreno o climatología.
Por otra parte, la existencia de diferentes líneas dentro de las propias amplía aún más el abanico de posibilidades que puede ofrecer el podenco.
Esta versatilidad funcional es un arma de doble filo para el podenco, debido a que hay que estudiar muy bien que raza o que línea es más conveniente para el terreno o modalidad para los que lo vamos a utilizar. Para ello, al igual que hay que informarse de las prestaciones que ofrece un coche o una escopeta a la hora de comprarlo, es bueno informarse que raza o línea de podencos se puede adaptar mejor a lo que vamos a necesitar de él.
Muchas veces se menosprecia al podenco por haber adquirido ejemplares de líneas o razas que no son los más idóneos para lo que se va a exigir de ellos. Algo que se podría solucionar informándose bien antes de adquirir un perro, más aún en los tiempos que corren en los que la información está más al alcance de la mano que nunca.

El podenco, en todas sus razas es un animal gregario (animal de manada), lo cual hace que su cazar sea siempre colaborativo tanto con el resto de perros que cacen con él como con su dueño, al que debe identificar como el líder de su manada. Además, dentro de su propio grupo de caza establecen jerarquías, en las que en ocasiones ellos son los líderes tras su dueño. Esto hace que el podenco no cace para su dueño como en otras razas sino junto a él. Este punto es muy importante a la hora de entenderles en el campo y de sacar el mejor partido de ellos. El podenco, por lo general, intentará resolver los lances de la forma más eficiente posible para la manada. Es un depredador nato y eso a quien lo sabe entender, valorar y disfrutar le engancha mucho a este tipo de perros.
La capacidad de adaptación del podenco es una cualidad asombrosa. Según la modalidad, según el terreno y según los perros con los que cace, el podenco es capaz de aprender y de adaptar su forma de cazar a como lo haga el resto, mejorando siempre la eficiencia de la manada. No es raro ver a podencos hacer muestras más propias de otro tipo de razas, haciendo cobros en agua o como perros de cobro en puesto fijo. Cualidades que no tienen por qué ser propias de este tipo de perros pero que éstos son capaces de aprender a la perfección.

Si algo caracteriza al podenco, en cualquiera de sus razas, es su nobleza natural. Su carácter gregario, mencionado anteriormente, hace que sea un perro de su dueño, En ocasiones sólo de su dueño.
Su fidelidad es innata por eso el cobro en estos perros no hay que enseñarlo (sí que se puede reforzar), ya que su nobleza hace que lo hagan de forma natural. Solo un escaso vínculo con su dueño, algún mal vicio o mala experiencia quebrantarían esa cualidad tan destacable en el podenco. Por otra parte, su carácter sumiso y mimoso le convierte en un tipo de perro que engatusa y enamora al que trata con él.
A pesar de su fama de tímido y miedoso con los humanos (durante años se han seleccionado perros así porque se criaban y vivían sueltos en el campo, cazando para entregar piezas y sustento solo a su dueño, no dejándose tocar por nadie más), cada vez se es más consciente de la importancia de seleccionar perros con un carácter equilibrado. La importancia de una correcta socialización desde pequeños también está calando cada vez más entre cazadores y criadores. El resultado está siendo la selección de podencos, no solo cada vez más sociables y equilibrados de carácter, sino ejemplares con una calidad funcional cada vez mayor con sus dueños.
Ese carácter fiel y sumiso, esa selección de perros más equilibrados, junto con su espectacular morfología y un mejor conocimiento y difusión de las diferentes razas, está provocando que cada vez suscite más interés como animal de compañía, no solo es España, sino también en muchos países de Europa.

Si hablamos de podencos tenemos que hablar de depredación. Se trata de perros que utilizan y se guían por los 5 sentidos a la hora de cazar (algo que sucede igualmente con zorros y lobos), a la par que demuestran una inteligencia y un espíritu de depredación asombrosos. Recordemos que su selección se basaba en adquirir perros que fuesen capaces por sí solos de traer sustento a casa, por lo que su afán siempre va a ser el de resolver los lances lo más rápido y de la manera más eficiente posible. Aprenden de cada experiencia, por lo que en cada salida al campo resultan cada vez más eficientes.
Da igual si la presa es un conejo, un jabalí, una perdiz o un ciervo, los podencos llevan la caza en la sangre y no se arrugarán ante ninguna de ellas. Sí que hay razas más propicias para cada una, pero en líneas generales ningún podenco hará ascos a ninguna, más que nada, porque llevan la depredación en sus genes.

Ese afán por la caza, junto con sus dotes físicas que lo hacen un animal potente y explosivo, propician que en el campo se mueva de forma espectacular, asombrando por su velocidad, explosividad y su estilo a la hora de cazar. Otro de los grandes motivos por los que quienes se interesan por este tipo de perro no tardan en engancharse a él e interesarse por conocerlo aún más.
Cada una de las cualidades antes citadas, son las que están haciendo que la conocida “fiebre por el podenco”, cada vez afecte a más y más cazadores.
Cada vez se crean más y más eventos enfocados a cada una de las razas, ya sean de trabajo o morfológicos, que unidos a la capacidad de difusión de que las redes sociales ofrecen hoy día, permite que este tipo de perros llegue cada día a más y más personas.
En su fama está su supervivencia, pero a su vez, si no se manejan las razas respetando sus estándares funcionales y morfológicos también puede estar su perdición. La constante aparición de cruces que difuminan las razas, su interés meramente funcional sin interesarse por mantener su esencia morfológica o la adquisición de estos perros basándose en modas y sin adquirir un mínimo de conocimientos sobre ellos, pueden resultar tremendamente dañinos.
En todo caso, mientras haya cazadores, siempre habrá podencos y si no lo crees, tan solo te invito a que pruebes uno.

Autor: Javier Calonge
Redes: Cazadores con Podencos de España

