España avanza hacia la prohibición del collar para perros GPS eSEEK GD03

Las autoridades españolas han solicitado a la ANFR francesa el expediente del eSEEK GPS HOUND TRACKER GD03.

El motivo es avanzar en las actuaciones dirigidas a prohibir su uso, importación y comercialización en España.

Los localizadores GPS para perros se han convertido en una herramienta habitual en el mundo de la caza. Sin embargo, la disponibilidad de un equipo en el mercado no garantiza que su tecnología esté adaptada a la normativa española y europea.

La venta directa desde terceros países y la distribución de equipos sin verificar debidamente su conformidad pueden tener consecuencias tanto para los profesionales que los comercializan como para los usuarios que los adquieren.

De la retirada en Francia a las actuaciones en España.

 

El caso de los eSEEK GPS HOUND TRACKER GD03 ha puesto este problema sobre la mesa. Hace dos meses, la Agencia Nacional de Frecuencias de Francia ANFR exigió su retirada del mercado francés y la recuperación de las unidades vendidas por incumplimientos relacionados con la utilización de frecuencias radioeléctricas.

Ahora, según la comunicación recibida en nuestra redacción, las autoridades españolas han solicitado el expediente francés para avanzar hacia la prohibición de estos equipos en España.

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La actuación tiene como objetivo abordar su uso, importación y comercialización. La solicitud del expediente constituye un paso importante dentro de ese proceso.

Una advertencia para importadores, vendedores y compradores.

 

El caso evidencia la importancia de comprobar que los equipos disponen de la documentación de conformidad exigible y cumplen las condiciones técnicas aplicables. Esta comprobación afecta tanto a empresas y profesionales como a particulares que compran directamente en el extranjero.

Que un equipo se anuncie, se venda o funcione no significa que su utilización esté autorizada.

 

Para los vendedores, las consecuencias pueden incluir prohibiciones de comercialización, obligación de retirada de productos, sanciones, e incluso penas de cárcel (para importaciones de importes elevados). Para los compradores, el riesgo es adquirir un equipo cuya utilización pueda quedar prohibida.