El pasado 27 de marzo murió un cazador ahogado en una balsa de riego al tratar de rescatar a su perro. Según informó la Guardia Civil, un hombre de 61 años se metió en una balsa de agua del término oscense de Zuera para sacar a su perro que había quedado atrapado en ella y tampoco pudo salir. Tras detectarse la ausencia del cazador, el dispositivo de búsqueda encontró su cadáver sobre las 18 horas del domingo.
El hombre, vecino de Zaragoza, murió ahogado al tratar de rescatar a su perro de caza de una balsa que, por su configuración y materiales, son trampas mortales como los son también los canales de riego. En numerosas ocasiones se ha denunciado desde el sector de la caza el peligro que suponen balsas y canales de riego debido las numerosas muertes por ahogamiento, no solo de fauna silvestre, sino de personas, habitualmente cazadores que pretenden rescatar a sus perros.
Repetidos casos de muerte en estas trampas de agua exigen la adopción de medidas de prevención que se han reclamado a las Confederaciones Hidrográficas por parte de entidades del sector de la caza como la Fundación Artemisan y la Real Federación Española de Caza (RFEC). Vallado perimetral, pasos de fauna, instalación de bebederos en los puntos negros, mallazo en el talud o rampas flotantes son algunas de las propuestas para evitar más ahogamientos.
Solo en Aragón, comunidad autónoma que ha vivido el último suceso luctuoso, se han producido varias muertes similares durante los últimos años, como el ahogamiento de un cazador en Zaidín tras intentar salvar a su perro; otro que murió de la misma manera en La Almunia de San Juna, y un tercero que también se ahogó en Binaced por intentar rescatar a sus perros de caza. Las tres en la provincia de Huesca y en las mismas circunstancias.
Tras el trágico suceso del pasado domingo, la cuenta oficial de Twitter de los agentes de Medio Ambiente de la Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza ha anunciado este martes que se están instalando «medidas con el objetivo de minimizar el ahogamiento de mamíferos». La misma cuenta se hace eco del ahogamiento del cazador que tuvo lugar dos días antes, pero en el post de las medidas no se hace referencia al peligro que suponen estos puntos de agua para las personas, cazadores en casi todos los casos.
Tras geolocalizar todas las balsas de #Zaragoza comenzamos a implementar medidas con el objetivo de minimizar el ahogamiento de mamíferos ????????????????????#StopAhogamientos #AgentesdeMedioAmbiente #ZaragozaCuidalaBiodiversidad pic.twitter.com/nwuuQU4zS6
— AF_UnidadVerde (@AF_UnidadVerde) March 29, 2022
Alberto Esteban es jefe de esta Unidad Verde y presidente de la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales (Aeafma). Afirma que los agentes de Medio Ambiente del ayuntamiento comenzaron en noviembre de 2021 a recoger información sobre estos puntos peligrosos porque les «preocupaba el ahogamiento de mamíferos y/o personas en balsas de riego con membranas impermeables, así como la salida de anfibios y reptiles en aljibes diseminados por los montes». Tras registrar un total de 65 puntos peligrosos en la provincia de Zaragoza, han comenzado a instalar «elementos que faciliten el agarre de las patas de los animales, de forma que encuentren una posibilidad de escape», señala Esteban.
La Unidad Verde ha geolocalizado mediante MyMaps, el servicio de Google que permite crear mapas personalizados, los puntos críticos donde van a tomar medidas tras comprobar la titularidad de los mismos para gestionar la ejecución de las tareas. Estas consisten en la instalación de rampas de malla conejera tendidas a modo de alfombra sobre los recubrimientos plásticos de las balsas.
Esteban explica que esta semana han instalado tres mallas en una de las balsas peligrosas, cuyas imágenes han compartido este jueves por YouTube, y afirma que el trabajo «deberá seguir con detalle el resultado de las medidas, de manera que se corrijan o mejoren respecto a la textura o visibilidad de la citada malla».
En el caso de aljibes que puedan resultar también peligrosos, el jefe de la Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza explica que en estos casos las rampas serán de madera, «adaptados a cada aljibe y según la necesidad».
Las balsas y canales de riego suponen un peligro demostrado por la cantidad de muertes de personas y animales que han provocado al no disponer de medidas de prevención, o estar en mal estado, en gran parte de los casos y, en todos los casos en los que ha habido ahogamientos, no contar con medidas para salir de estas instalaciones para el transporte y almacenaje de agua. En junio de 2021, una resultó ser una trampa mortal para el fundador de la conocida empresa de calzado Paredes, José Paredes, tras caer con su todoterreno a una de ellas, que tenía la malla protectora dañada, en las proximidades de la pedanía murciana de Sucina.