La Guardia Civil ha detenido a tres personas, vecinos de Cabeza del Buey y Monterrubio de la Serena, Badajoz, como presuntos autores de delitos relacionados con la caza furtiva en un coto privado del término municipal de Zarza-Capilla, en la provincia de Badajoz.
La actuación tuvo lugar en el marco de los dispositivos habituales de control cinegético, orientados a garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y la conservación de las especies. Durante uno de estos servicios, los agentes detectaron un vehículo en el interior de un terreno acotado, cuyos ocupantes levantaron sospechas.
Tras ser interceptados, se constató que los implicados no contaban con autorización para el ejercicio de la caza en el coto, lo que motivó una inspección tanto del vehículo como de la zona.
En el registro, los agentes intervinieron material específico para la actividad cinegética, entre ellos dos visores —uno de ellos térmico—, linternas y abundante cartuchería metálica, elementos cuyo uso está regulado y limitado en determinadas modalidades de caza.
Asimismo, se hallaron indicios de la reciente captura de una pieza de caza mayor, que posteriormente fue localizada en las inmediaciones en forma de restos, entre ellos la cabeza de un ciervo.
Durante la inspección también se recuperó un rifle que presentaba la numeración de serie borrada de forma intencionada, circunstancia que podría constituir un delito adicional relacionado con la tenencia ilícita de armas.
Los hechos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, instruyéndose diligencias por un presunto delito contra la fauna —tipificado en el artículo 335 del Código Penal— y otro de tenencia ilícita de armas.
Desde la Guardia Civil se recuerda que la práctica de la caza debe realizarse siempre conforme a la normativa vigente, respetando los periodos hábiles, las autorizaciones correspondientes y los principios de sostenibilidad que garantizan la conservación del medio natural y de las especies cinegéticas.

