Cazadores baleares temen que el Plan de Gestión Natura 2000 sea «un globo sonda» que prohíba la caza en las islas

Los cazadores de Baleares se sienten «atacados». El Plan de Gestión Natura 2000 elaborado por el Gobierno balear pretende prohibir o restringir la caza de algunas especies en las más de 9.000 ha de terreno que tiene la Asociación de Cazadores de San José, ha denunciado su presidente Juan Antonio Ribas. Para este cazador, el proyecto del Plan de Gestión «es un globo sonda que, poco a poco, se irá instaurando en toda Baleares».

Cazadores baleares exigen que no siga adelante el Plan de Gestión Red Natura 2000 en Ibiza y por eso, procedentes de todas las islas, se concentraron este martes frente al Parlamento balear. Esta normativa que se pretende aprobar será el fin de la caza del tordo o zorzal, la codorniz y la tórtola en determinadas zonas de la isla.

Ribas ha criticado parte del contenido del borrador del plan que se refiere a los zorzales: «Lo que dicen no tiene argumentos científicos. En la zona de Cala d´Hort, durante estos últimos 20 años hemos mantenido una reserva de caza. Hace unos años eliminamos esta reserva porque el Consell así nos lo permitió. En este lugar sigue habiendo los mismos pinos, las mismas tórtolas o gorriones que hace 20 años. A qué viene ahora entonces sacar una normativa para prohibir cazar estas tres especies cinegéticas».

El presidente de San José coincide con agricultores de Ibiza que también protestan por la medida, ya que se muestran preocupados por las repercusiones para el campo que pueda tener la prohibición de cazar tordos.

Siembras y serpientes

Miquel Mir, consejero de Territorio y Medio Ambiente, afirma que la prohibición de caza en algunas zonas de Ibiza será temporal. Desde la Consejería señalan en este sentido que la prohibición de la caza de especies como la codorniz o la tórtola, en el ámbito territorial del Plan de Gestión, se adopta «porque así nos lo marcan desde la Comisión Europea y el Ministerio de Transición Ecológica debido a la situación de las poblaciones de estas especies a nivel estatal y europeo».

La Administración balear recogerá las alegaciones que se presenten ante el Plan de Gestión, pero explica que estas medidas se han de tomar puesto que la tórtola o la codorniz son especies que presentan un declive «muy importante» de sus poblaciones. Juan Antonio Ribas replica que una de las funciones de los cazadores isleños pasa por cuidar y proteger el entorno rural del municipio, ya que cuando hace 25 años había pocos propietarios que se dedicaban a sembrar, los cazadores asumieron esa tarea en aquellos terrenos donde les dejaran cazar.

Los cazadores baleares, dice Ribas, «han cambiado un 100% el paisaje. Tierras que hacía 20 años que se habían dejado de labrar porque no eran rentables, ahora las estamos trabajando nosotros». Estos trabajos benefician «a los propietarios, a los animales que cazamos, a los que no», y se suman a la labor que hacen, tras haber llegado a un acuerdo con ayuntamientos locales, para evitar la proliferación de serpientes en Ibiza: «cogimos más de 950» el año pasado.

La caza en Ibiza nunca va a suponer ningún problema, afirma Ribas. «Si dejas que la gente salga periódicamente al campo a cazar, cumple los cupos y cumple las vedas, es algo bueno para el campo y para la sociedad». Si se prohibiera la caza, añade, habría plagas de animales que luego habría que exterminar.