Este impresionante ritual de celo tiene lugar entre mediados de septiembre y principios de octubre, dependiendo de diversos factores como la meteorología, la alimentación disponible en función de cómo haya venido el año, o incluso la cantidad de animales de cada zona. Aun así, rara vez nos equivocamos si contamos con que entre el 15 y el 20 de septiembre comienzan a escucharse los primeros berridos, siendo el punto álgido normalmente entre el 24 y el 30 de ese mes.
Durante este breve, pero intenso, periodo, los grandes machos abandonan su habitual comportamiento discreto para mostrar toda su fuerza, su potencia y su determinación por conseguir un harén de hembras. La montaña, que durante el resto del año permanece silenciosa y en calma, se llena de vida, sonidos y desafíos. Los ciervos luchan, se exhiben y marcan el terreno con una energía arrolladora.
A principios de octubre, la actividad comienza a disminuir. El desgaste físico es evidente y los animales se retiran a zonas más recónditas: los hayedos profundos, los impenetrables brezales o los altos piornales donde repondrán fuerzas, se volverán esquivos y enfrentarán el largo y duro invierno antes de volver a rugir con fuerza el siguiente septiembre, si consiguen sobrevivir a las inclemencias meteorológicas y a la crueldad del lobo.
Los mayores paraísos para disfrutar de la berrea en montaña
Aunque el ciervo es una de las especies más extendidas en España, junto con el jabalí, no en todas partes se vive su berrea con la misma intensidad ni en el mismo escenario. Cada entorno tiene su encanto particular, y si bien no hay imagen más icónica que un venado berreando entre los alcornoques de una dehesa extremeña, para los amantes de la caza de montaña, pocos espectáculos igualan al de observar a un gran ciervo doblando en tamaño a sus homónimos sureños, bramando entre la niebla matutina de un brezal a más de 1.500 metros de altitud.
España es un país privilegiado en este sentido. Algunos enclaves emblemáticos para disfrutar de la berrea de montaña incluyen la Sierra de la Culebra, Gredos, Riaño, Mampodre, el Parque Natural de Redes, Somiedo… Pero si tenemos que quedarnos con dos, por la calidad de sus trofeos, la densidad de población y el entorno natural, sin duda elegiría Teverga y Fuentes Carrionas. Ambos parques naturales ofrecen un marco incomparable: montañas escarpadas, bosques interminables, aire puro y la garantía de una experiencia cinegética auténtica.
Consejos para disfrutar al máximo de la berrea en la montaña
Planificar una salida durante la berrea requiere conocimiento, paciencia y cierta estrategia. A continuación, compartimos algunos consejos prácticos para quienes se inician en esta modalidad o desean mejorar sus resultados:
1. Elegir bien la zona
El primer paso es seleccionar una zona con alta densidad de población. Cuantos más machos compitan por las hembras, mayor será la actividad y las posibilidades de observar peleas, persecuciones y una berrea constante, incluso durante las horas centrales del día.
2. Conocer los puntos calientes
Cada temporada los ciervos tienden a reunirse en los mismos enclaves. Estos lugares, ideales para la reproducción, suelen tener acceso a agua, refugio y una cantidad abundante de hembras por lo que son los favoritos para los machos dominantes. A menos que circunstancias externas, como incendios, sequías o excesiva presión humana cambien el comportamiento, volverán al mismo sitio año tras año. Detectar estos enclaves es vital y, gracias a los potentes berridos que emiten los machos, no suelen pasar desapercibidos, aunque llegar a ellos puede ser otra historia. Muchas veces se encuentran en zonas inaccesibles, sin senderos marcados, lo que convierte la aproximación en todo un reto físico y técnico para el cazador.
3. Elegir el momento del día
Los mejores momentos para escuchar y observar la berrea son el amanecer y el anochecer, cuando la actividad es más intensa y el entorno más silencioso. Es importante llegar con tiempo a la zona y moverse con cuidado, aprovechando el viento y las sombras para que el brillo del sol no nos delate. El ciervo de montaña, aunque más visible durante la berrea, sigue siendo un animal extremadamente desconfiado.
Cacería en familia en Fuentes Carrionas
En una de nuestras últimas salidas organizada por la empresa de caza en España, Top Spanish Hunting, decidimos disfrutar de la berrea en familia, en la Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas. Fue una experiencia inolvidable tanto por el entorno como por lo que significa compartir una jornada así con quienes empezaste a disfrutar y aprender esta maravillosa afición que para algunos es nuestro modo de vida.
La primera tarde resultó algo frustrante: observamos algunos venados tirables, pero se encontraban demasiado lejos y sin posibilidad de entrada, ya que el tiempo de luz jugaba en nuestra contra. A la mañana siguiente, sin embargo, el monte nos recompensó.
A pesar de haber elegido las que considerábamos fechas óptimas, el año estaba siendo algo atípico y la berrea sonaba floja. Aun así, localizamos a un precioso venado resguardado entre el espeso piornal. Decidimos colocarnos con la esperanza de que en algún momento se dejara ver de nuevo. Tras casi una hora de espera, así ocurrió. El animal salió a un claro respondiendo con un potente berrido a otro ciervo que se encontraba en la parte más alta de la montaña. Un disparo certero con mi Blaser K95 y el calibre .270 Win. puso fin a una experiencia de caza que no olvidaré nunca, no solo por el lance, sino por el ambiente, la compañía y la conexión con la naturaleza.
Pensando en la siguiente berrea
La berrea no es solo una época para abatir un trofeo. Es un regalo de la naturaleza que debemos cuidar y respetar. Asistir a este espectáculo único, especialmente en entornos de alta montaña, es una de las vivencias más intensas que puede tener un cazador. El silencio roto por un bramido a pocos metros erizándote la piel, los primeros amaneceres frescos del otoño tras un verano largo y caluroso, planear las entradas de forma que no tiremos por tierra el trabajo previo, los nervios antes del disparo… todo forma parte de una tradición que combina emoción, respeto y pasión por la caza auténtica. Y, aunque cada año despedimos con tristeza esta época del año, su fin supone el inicio de las monterías y los recechos de macho montés.
Texto: Alfonso Prieto
Orgánica: Top Spanish Hunting

