Guía completa para la berrea y ronca con arco

Guía completa para equiparte en la caza del ciervo en berrea con arco: consejos y estrategias

 

El ciervo, en esta época, es, sin duda, una de las presas más complejas, pero gratificantes que se pueden cazar a lo largo y ancho de la península. La caza en berrea mediante el arco, como es nuestro caso, por sus características nos demanda que tengamos muy en cuenta el empleo de los materiales adecuados, pues esta modalidad suele ser algo más exigente debido a la necesidad de aproximación al animal y cada factor (como lo es el material) será determinante para el éxito.

Prendas silenciosas, con alta transpirabilidad, ligeras, entre otras características, serán lo que siempre buscamos para completar nuestro equipo.

Como sabéis, esta actividad tiene lugar desde mediados de septiembre hasta principios de octubre. Lo que antaño suponía una cacería otoñal, cada vez más – desgraciadamente- parece una actividad en un verano prolongado, aunque esto varía según la zona.

Debido a estas nuevas circunstancias climáticas y a la dificultad de la caza del venado en la modalidad de rececho durante la berrea, hemos considerado útil ofrecer algunos consejos sobre lo que, a nuestro entender, puede ser el equipo de prendas perfecto para esta actividad y cómo, combinándolo astutamente, podremos extender su uso durante gran parte del año en nuestros cotos.

A pesar de tener nuestra idea sobre ropa técnica, para este artículo contamos con la ayuda de Jorge Sánchez, especialista en el sector de la equipación de caza y responsable de Sitka Europa, para darnos una explicación perfecta sobre cómo combinar las distintas prendas de caza y adaptarlas a nuestra actividad de manera versátil y, sobre todo, funcional.

 

 

Cómo elegir nuestro equipo

La experiencia de Jorge durante todos estos años de carrera profesional le ha permitido desarrollar una teoría para aconsejarnos de manera perfecta en la elección del equipo de caza.
Para escoger de nuestra ropa debemos valorar en qué territorio vamos a cazar y cuál será su clima durante los distintos periodos de caza.

Para ello, tendremos en cuenta que dicha zona (y clima) ocupará un 85 % de nuestra actividad, dejando el restante 15 % para climas y zonas que, aunque podamos frecuentar, no sean lo más habitual en nuestro día a día.

Por ejemplo, en nuestro caso, el 85 % de las salidas de caza las realizamos tanto en la serranía de Cuenca como en las sierras del interior de Alicante, que nos ofrecen dos climas similares: calor en verano y primavera, y frío (pero seco) en otoño e invierno, con orografías escarpadas.

El restante 15 % lo reservamos para posibles salidas a zonas pirenaicas o campos del sur de Francia, donde la lluvia y el frío extremo pueden ser más frecuentes en primavera e invierno, respectivamente.

Sistema de capas y características de las prendas

Durante la berrea, y en los meses en que se desarrolla, debemos tener claro que la temperatura durante el día va a variar mucho. Pasaremos de una fría mañana a un cálido mediodía, bajando la temperatura al atardecer y pudiendo encontrarnos con frentes lluviosos por la noche.

No sé si os sentiréis reflejados en esto, pero compartiendo nuestra experiencia personal en la caza del ciervo, no hay nada peor que empezar un ascenso intenso por un repecho tras un animal después de varias horas escuchando sus bramidos, y acabar la persecución en el risco más alto de tu coto, empapado por la falta de transpirabilidad y/o exceso de prendas.

Como la mayoría (si no todos) hemos sufrido esto alguna vez, los diseñadores de tejidos técnicos, y más concretamente los dedicados a caza y montaña, desarrollaron un sistema de equipamiento por capas, donde la principal pretensión es ofrecer al cazador la posibilidad de variar su vestimenta según lo exijan la actividad o el clima.

Este sistema de capas en la mayoría de fabricantes del sector se clasifica principalmente en estos cuatro sectores:

1.- Primera capa: adherida a la piel. Objetivo: transpirabilidad.
2.- Aislamiento activo. Objetivo: toma de calor
3.- Capa exterior. Objetivo: preservación externa.
4.- Aislamiento final. Ropa para la lluvia.

 

Caza activa en berrea y versatilidad para todo el año: el 85%

Como sabéis, la caza del ciervo se inicia en septiembre y transcurre hasta octubre, pero también seguimos cazando ciervo en los meses posteriores. Por ello, si queremos un equipo único, pero con la máxima versatilidad en climatología y actividad, debemos seguir al pie de la letra el sistema de capas.

Dentro de nuestro equipo habitual de caza en berrea, tenemos muy claro qué prendas escoger. Esto no es tarea fácil, dada la infinita variedad que nos ofrecen las marcas de primer nivel. Como capa principal o primera empleamos dos opciones: o bien una primera capa elaborada a base de poliamida o, por el contrario, una prenda elaborada a base de merino. La diferencia entre ambas es notable, ya que por sus particularidades una ofrece mayores índices que la otra y viceversa.

Por un lado, la elaborada a base de poliamida tiene como ventaja el contar con menos peso que la de merino y una mayor «transferencia». Esta característica es muy importante, ya que, contrariamente a lo que equivocadamente hemos pensado, la función de la primera capa no es abrigar, sino transferir nuestra temperatura corporal a las siguientes capas y eliminar la humedad. Por otro lado, si por las características de la cacería tenemos que pasar varios días seguidos en montaña, lo más aconsejable es emplear una prenda de merino.

El tejido en fibras de lana merino resiste de forma natural a la proliferación de las bacterias, lo que te ayudará a mantener bajo control tu olor corporal, aunque tiene mayor peso y menor transferencia.

Esta prenda está creada para mantenerte fresco y seco en las calurosas cacerías de inicios de temporada, además de asistirte en la regulación de la temperatura en diversos niveles de actividad y condiciones climáticas. Para la segunda capa, la de aislamiento activo, utilizamos una prenda de aislamiento activo PrimaLof que nos ofrece calidez transpirable de reducido volumen.

Este tipo de chaquetas tiene un tejido de alta capacidad para atrapar el calor, pero una de sus características más impresionantes es que el espacio entre fibra y fibra permite una elevada evaporación, lo que nos da una gran amplitud de actividad. Por sus características y función lo idóneo sería buscar prendas de aproximadamente 100 gramos para quienes el peso sea crucial en su equipo.

En la caza con arco el factor peso es determinante, ya que es esencial poder llevar a cabo una entrada al animal con el mayor sigilo posible. Por ello, siempre tratamos de emplear prendas ligeras e insonoras que nos faciliten los movimientos y minimice nuestra presencia. En cuanto a la capa exterior, recomendamos, sin duda, el uso de una capa fina cuya función sea cortar el viento. Al contrario de lo que creemos, la función de la capa final no es atrapar calor, sino impedir que el viento penetre. En definitiva, buscamos una prenda que nos proteja del viento y, al mismo tiempo, ofrezca suficiente transpirabilidad para mantenernos secos y cómodos durante actividades intensas.

Esencialmente, necesitamos una capa que podamos ponernos por la mañana y olvidarnos de ella el resto del día sin suponer una sobrecarga en nuestro equipo.

 

Nuestra prenda de ‘seguridad’: el 15 %

Una vez cubiertos casi todos los posibles escenarios de caza con las prendas anteriores, nos queda considerar el equipo para ese 15 % de situaciones que, cuando se presentan, deseamos haber previsto.

Todos hemos sido sorprendidos por un aguacero o hemos tenido que prolongar una jornada de caza inesperadamente o, incluso, nos hemos visto en situaciones de riesgo en montaña. Para estos momentos, aplicamos lo que denominamos las ‘prendas de seguridad’, que son aquellas que llevamos siempre en la mochila para emergencias.

Para los momentos, estaciones o zonas de caza donde sean probables las lluvias, empleamos los equipos de agua, tanto en pantalón como en chaqueta, y si tenemos la previsión de tener que abrigarnos, trabajaremos con una chaqueta con alto aislamiento para las zonas y momentos de mayor frío.

Elegir la equipación adecuada para la caza durante la berrea no sólo mejorará nuestra experiencia, sino que también nos ayudará a estar preparados para cualquier eventualidad.

La clave está en entender y aplicar el sistema de capas de manera efectiva, asegurándonos de tener prendas versátiles que se adapten a diferentes condiciones climáticas y actividades. Invertir en un equipo bien seleccionado nos permitirá disfrutar de la caza durante todo el año, maximizando nuestro confort y eficiencia en el campo.

Esperamos que estos consejos os sean útiles y os permitan disfrutar al máximo de la caza durante la berrea.

¡Buena caza!

Texto y fotos: Territorio Arcaza TV Show