Si nos preguntan por qué cazamos con arco, la respuesta está clara: porque nos conecta con lo que realmente somos. La caza, la naturaleza y el arco no son sólo un hobby, son parte de nuestra vida, de nuestra forma de ser.
En Arcaza llevamos muchos años practicando esta modalidad. Hemos pasado por momentos duros y muchas decepciones, pero también hemos disfrutado de alegrías enormes, y eso es lo que hace que el camino valga la pena. Hace un tiempo decidimos dar un paso más: ¡lanzarnos al reto de la caza con arco tradicional e incorporarla a nuestros entrenamientos y salidas al campo!
Tras un tiempo entrenando, investigando y probando, hemos aprendido mucho. Ahora podemos empezar a compartir con vosotros algunas pinceladas sobre cuál es el equipo que consideramos más óptimo y versátil para cazar en diferentes modalidades.

Cuando hablamos de arcos recurvos, es imposible no mencionar las ventajas de este diseño. Son arcos rápidos y con una estructura que favorece la velocidad de la flecha. Generalmente, los recurvos son más cortos y manejables, lo que los hace ideales para situaciones donde la movilidad es clave, como en los recechos y las esperas.
Durante nuestras salidas estamos usando dos tipos de arcos monobloc, modelo Take Down Recurve Chapma (desmontable) y el modelo Recurve Creed, ambos de la firma Bearpaw:
1.- Recurvo monobloc: este tipo de arco es muy popular entre los arqueros tradicionales por su estética y por la experiencia de disparo que ofrece. Al no tener piezas desmontables, la sensación de disparo es más «pura» y se siente más compacto. Además, no tienes que preocuparte de montarlo o desmontarlo, lo que lo convierte en una opción práctica si lo que buscas es algo sencillo.
2.- Recurvo desmontable: la principal ventaja de los recurvos desmontables es que son fáciles de transportar y almacenar. Esto es algo a tener en cuenta a la hora de trasladarnos en viajes o guardarlos en casa. Además de esto, el arco desmontable nos permite el intercambio de palas, cuestión muy interesante a la hora de poder cambiar de potencias si lo necesitamos según el tipo de actividad o especie animal que vayamos a cazar, por lo que, con un mismo cuerpo de arco podemos abarcar muchas más opciones.
El long bow es otro de los arcos tradicionales que hemos probado en Arcaza. Aunque por lo general son más lentos que los recurvos, son una opción muy interesante por su mayor tamaño y su estética clásica. Los long bows son ideales para quienes buscan una conexión más profunda con la tradición del arco y la flecha. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, debido a su tamaño, no son tan ágiles como los recurvos. Son más adecuados para cazar en áreas abiertas donde no se requiere tanta movilidad.

El tamaño del arco es otro factor crucial que influye en nuestra experiencia de caza. Para nosotros, un tamaño de 60 pulgadas es lo ideal, ya que combina versatilidad y rendimiento. Miguel, por ejemplo, está cazando con un arco de 58 pulgadas, mientras que Toni usa uno de 60. ¿Por qué elegimos estos tamaños? La respuesta está en la comodidad y la maniobrabilidad. Los arcos más cortos ofrecen varias ventajas:
Como siempre, la elección del tamaño del arco va a ser una decisión tomada por sensaciones del arquero, no obstante, aunque hemos probado con diferentes tamaños, creemos que en las 58 o 60 pulgadas se encuentra el equilibrio perfecto para montar un equipo polivalente.

Uno de los aspectos más debatidos en la caza con arco es la cantidad de libras a utilizar. En nuestro caso, hemos optado por 45 libras, una potencia que consideramos adecuada para la mayoría de las situaciones. No nos excedemos en libras por varias razones:
Lo importante es encontrar las libras adecuadas para tu fuerza y tu estilo de tiro. En la caza, es más importante la precisión y el control que la potencia bruta.

En un principio, la tendencia habitual en la caza era optar por combinaciones de tubo y puntas muy pesadas (pesos en punta de 300 grains más tubo y resto de elementos) y, aunque no podemos negar que el peso es necesario, tras llevar a cabo varias pruebas hemos decido aligerar un poco este total, escogiendo para nuestras jornadas de caza una flecha acabada de 476 grains.
Al igual que con el arco, la elección de las flechas es fundamental. Un factor clave a la hora de elegir el tipo de flecha es la combinación de la apertura y la potencia del arco. En nuestro caso, con una apertura de 28 pulgadas y un arco de 45 libras, las flechas que utilizamos son de carbono con un spine de 500.
La razón de elegir este tipo de flecha es su versatilidad. El carbono es un material ligero y resistente, lo que hace que las flechas sean rápidas y duraderas. Además, el spine de 500 (en 45 libras) nos proporciona un equilibrio perfecto entre flexibilidad y rigidez, lo que mejora la precisión en los disparos.

En cuanto a las puntas, nuestra elección recae sobre las de 200 grains, con un inserto sencillo que lleva el peso a unos 214 grains. Este peso nos proporciona varias ventajas:
La elección de puntas con dos filos es también importante, ya que ofrecen una mayor penetración, algo fundamental cuando estamos cazando animales de tamaño medio.

Por último, hay algo que no podemos olvidar: la disciplina en el entrenamiento. Cazar con arco tradicional requiere mucho más trabajo que con un arco de poleas, pero los beneficios son enormes. De hecho, hemos notado que entrenar con arco tradicional ha mejorado nuestra capacidad para cazar con arcos de poleas. Esto se debe a varios factores:
La caza con arco tradicional es mucho más que una simple práctica. Es un camino que nos conecta con nuestras raíces y nos permite disfrutar de la naturaleza de una manera única. Elegir el equipo adecuado, entrenar con disciplina y mantener siempre la concentración son claves para ser un buen cazador. Y aunque cada uno tiene su estilo y su preferencia, lo importante es disfrutar del proceso y aprender de cada experiencia.

Si aún no has probado la caza con arco tradicional desde nuestro equipo te animamos a que lo hagas. ¡Mucha suerte a todos!
Texto y fotos: Territorio Arcaza Tv

