Y ese nicho no es otro que el de los monoculares térmicos de bolsillo; pequeños, ligeros, sencillos y –lo que es igual de importante– baratos.
Porque es cierto que algunas características, como los sensores de altísima resolución que nos permiten disfrutar de reproducciones en pantalla de fotos y vídeos de enorme calidad, las lentes dobles que dotan de potente zoom óptico a nuestros monoculares, las lentes de gran tamaño que multiplican el poder de aumentos del aparato, y los medidores de distancia láser que nos dan con precisión quirúrgica la distancia a nuestros objetivos, son funciones y características que pueden ser necesarias y deseadas por algunos cazadores que cazan en según qué terrenos y en según qué modalidad, pero…, ¿son todas estas características imprescindibles en todas las circunstancias y en todos los casos?, ¿son imprescindibles los medidores de distancia láser, los sensores de gran tamaño o las lentes de 50 milímetros? Y lo que es más importante, ¿es necesario realizar el importante desembolso que todas estas funciones suponen?
Va a ser que no
La respuesta es tan sencilla como evidente: no. Porque una cosa son las rondas nocturnas en terreno abierto, la caza en montaña con escenarios y tiraderos de ladera a ladera, o las necesidades de editar vídeos de máxima calidad para publicar en una web o en un blog de vídeos de caza nocturna y verlos en pantallas de gran tamaño, y otra cosa es lo que necesita el cazador que, llegado momento, se acerca al monte con la simple intención de cazar un cochino en un aguardo de los de toda la vida, en el comedero que lleva meses cebando, en las pipas ya secas que atraen como imanes a los guarros que no tienen ya acceso a comida dentro del monte, ni bajo el duro y reseco suelo, en la baña de agua o de barro que libra de parásitos y sudores a los impacientes jabalíes tan pronto como la noche se adueña del campo, en el portillo que da acceso a los ciruelos con fruta madura de la vega del río.
Es en estos escenarios en los que un monocular como el sencillo, pero increíblemente capaz, Cyclone se mueve como pez en el agua, por el simple hecho de que, bajo su discreto aspecto, esconde unas capacidades brutales, capaces de dejar boquiabierto al cazador más pintado. El Cyclone de ThermTec es a los monoculares térmicos lo que el Golf de Volkswagen a los automóviles: no es el más grande, no es el más potente, no es el más caro, pero es… sencillamente perfecto para la mayoría de los usuarios, sean estos cazadores, sean estos conductores.
Formato mini
Lo primero que llama la atención del Cyclone es su tamaño, y también su peso; ¡menos de 14 centímetros y menos de 260 gramos!, extremadamente pequeño, y extremadamente ligero, perfecto para llevarlo en el bolsillo de la chaqueta, incluso en el del pantalón, dejándonos libre el cuello por si queremos llevar colgados los prismáticos, y muy a tener en cuenta si queremos que el monocular térmico pase desapercibido a ojos de quienes no queramos que lo vean, y el que quiera entender que entienda.
Para hacernos una idea de su tamaño lo comparamos con un teléfono móvil normal, con pantalla de 6,5 pulgadas
En caso de necesitar sensores de mayor tamaño, dobles lentes con zoom óptico, medidores de distancia láser y demás, hay otras gamas de producto, como la serie Wild de ThermTec, pero tienen otro tamaño, otro peso y otro precio
La lente delantera la podemos elegir entre 15 y 25 milímetros; pero, cuidado, no nos equivoquemos: al igual que en la óptica diurna una lente de mayor diámetro ofrece una mayor luminosidad, una mayor capacidad para ver en situaciones de escasez lumínica, en el caso que nos ocupa –en el de los aparatos de visión térmica–, lo que nos da una lente más grande es simplemente un mayor poder de aumentos; a más tamaño de lente más aumentos, a menos tamaño de lente menos aumentos. Y todo lo contrario si nos referimos a campo de visión: a menor tamaño de lente mayor campo de visión, y a mayor tamaño de lente menor campo de visión.
El Cyclone está disponible con dos tamaños de lente delantera, de 15 y de 25 milímetros, perfectas para distancias medias
El ocular está protegido por una pequeña orejera de goma para evitar la entrada lateral de luz; se puede tanto plegar como girar para utilizar con el ojo izquierdo
Traducido esto a datos concretos: el Cyclone 315 (con lente de 15mm) tiene un índice de aumentos de 1,4x y un campo de visión de 30,7 metros de ancho a 100 metros de distancia; y el Cyclone 325 (con lente de 25mm) tiene un índice de aumentos de 2,4x y un campo de visión de 18,4 metros de ancho a 100 metros de distancia. Esto hace del primero el monocular ideal para la caza especialmente cercana, la que practican arqueros, ballesteros, escopeteros e, incluso, para aquellos que cazan en sitios especialmente cerrados, dentro de un pinar, metidos en un robledal, apostados junto a una baña, cubriendo una trocha dentro del monte, subidos a un treestand, dentro de una caseta de esperas, desde el interior de un hide…
El segundo, el Cyclone 325, resulta igualmente válido para la caza a corta y media distancia, pero sus 2,4 aumentos nos van a permitir valorar mejor las hechuras de los animales a bastante más distancia, siendo, por tanto, más adecuado para los cazadores que visitan diferentes escenarios, más cerrados en ocasiones, pero pudiendo cubrir terrenos más abiertos y vastos, como las siembras de cereal, los girasoles o las campas de frutales o almendros, o e incluso los barbechos y rastrojos.
En el lado derecho del Cyclone está el puerto USB-C, que vale tanto para cargar la batería si no queremos sacarla, como para descargar fotos y videos o actualizar el firmware
Calidad de imagen extraordinaria
Y si alguien piensa que este pequeño aparato es un poco «de juguete» se equivoca de cabo a rabo. Está dotado de un sensor de 384 x 288 píxeles con una distancia entre píxeles de 12 micrones; éste es el sensor no refrigerado más utilizado y vendido del mundo, el cual, gestionado por un potente procesador asistido por Inteligencia Artificial, «construye» una imagen térmica difícil de creer por quienes se echan el pequeño monocular de ThermTec a la cara por primera vez.
La calidad, la claridad y la precisión de la imagen ofrecida por el Cyclone es toda la que necesita un esperista tradicional para cazar; si lo que queremos es grabar vídeos que queramos reproducir posteriormente en pantallas de gran tamaño o cazar de noche a distancias enormes, como si fuera de día, podemos encontrar mejores soluciones, pero para la caza tradicional en espera…, probablemente, no.
En el lateral izquierdo del Cyclone tenemos el corrector de dioptrías; una vez ajustado no tendremos que volver a tocarlo
Por si fuera poco, el Cyclone cuenta además con una alimentación, con una batería, extraordinaria: con una no, con dos, ya que viene con dos pilas 18.650 extraíbles y recargables, que ofrecen 10 horas de uso ininterrumpido cada una de ellas; es decir, tendremos 20 horas de uso continuo sin necesidad de recarga, y si llevamos otra u otras dos de estas económicas y extendidas pilas en la mochila, la autonomía se dispara…
Con el monocular vienen incluidas dos baterías 18.650 extraíbles y recargables, que dan 10 horas de duración cada una, así como un cargador inteligente y el cable USB-C.
Huelga decir que el Cyclone está equipado con todas las funciones propias de estos aparatos: desde la realización de fotografías hasta la grabación de vídeos; desde los mil y un ajustes de pantalla hasta la programación del apagado automático; desde la conectividad a la APP del móvil hasta la reproducción de vídeos y fotografías, y cuenta con zoom digital de hasta 4 aumentos, y con posibilidad de visualizar una pequeña pantalla en zoom dentro de la pantalla principal (PIP), y con cuatro paletas de color, y diferentes modos de visualización, y cálculo de distancia estadimétrico, etcétera, etcétera…
Los cuatro botones situados en la parte superior del Cyclone (engomados y silenciosos) nos dan acceso a todas las funciones del mismo
Conclusión
Lo decíamos al principio: hay monoculares térmicos más potentes, con sensores capaces de grabar videos con mayor resolución y con infinidad de funciones y accesorios que, seguro, pueden ser útiles e, incluso, necesarios en determinadas circunstancias y para determinados cazadores, pero para muchos otros un monocular como el Cyclone puede satisfacer todas sus necesidades, con las indiscutibles ventajas de portar un trasto menos grande y pesado de lo habitual, y que se puede adquirir a un precio inimaginable hace apenas unos años: 999 euros el Cyclone 315 y 1.190 euros el Cyclone 325.
Nueva app ‘ThermTec Outdoor’
Tanto el Cyclone como el resto de dispositivos nuevos de la marca ThermTec (los monoculares Cyclops -SE y Wild, los visores Ares 2.0 y Vidar 2.0, y los clip-on acoplables Hunt y Hunt Pro) se pueden conectar al teléfono móvil con la nueva aplicación denominada ThermTec Outdoor, disponible tanto en Apple Store como en Play Store, para dispositivos Apple y Android, respectivamente. Una vez emparejado el dispositivo con nuestro smartphone podremos acceder a infinidad de funciones, desde la actualización del firmware hasta la descarga de fotos y vídeos, así como para su visionado, pasando por los ajustes de pantalla, la reproducción en vivo live view y un largo etcétera.
El tamaño y el aspecto del Cyclone es igual que el de un medidor de distancia laser
¡También para la caza diurna…!
Verano y otoño, tiempo de esperas…, ¡y de recechos! Porque la visión térmica va mucho más allá de la caza nocturna, de las esperas a los cochinos. Cada vez son más y más los cazadores que aprovechan los beneficios que ofrecen los monoculares térmicos a la hora de localizar animales enmontados, lejanos, tapados, ocultos o mimetizados con el entorno; primero fue en alta montaña, para localizar machos monteses y rebecos, y luego llegó el turno de los recechos de corzo; con el verano y el inminente otoño llegan la berrea y la ronca, y la ventaja de contar con un monocular térmico, especialmente durante el fresco de la mañana, te harán preguntarte cómo has podido recechar tantos años venados y gamos sin ayudarte de un monocular como éste.
Más información sobre ThermTec
ThermTec se comercializa en España a través de Visiotech, estando su centro de distribución, soporte y servicio de asistencia técnica en Madrid.
Visiotech – Calle Alberto Sánchez, 31. 28052 Vicálvaro, Madrid.
Tel.: 911 836 285. Web: www.thermeyetec.com
E-mail: [email protected]
Texto y fotos: IA Sánchez

