Recientemente hemos podido leer con asombro en esta sección de Trofeo Caza afirmaciones graves que inducen a confusión sobre la realidad científica del ciervo ibérico. Tras cuarenta años investigando sobre esta especie, he sentido la obligación de aclarar algunos puntos fundamentales, no por polemizar, sino por responsabilidad: cuando se difunde información incorrecta con apariencia de rigor científico, se produce un perjuicio real de desinformación en quienes confían en esa supuesta autoridad.
En esa desinformación, para intentar argumentar sobre la taxonomía del ciervo, se ha recurrido incluso a comparaciones tan improcedentes como las posibles diferencias genéticas entre grupos humanos, echando mano de un recurso completamente inadecuado que evoca una carga de sensibilidad social y desplaza así la discusión desde los hechos científicos hacia un terreno emocional. El resultado inevitable de este proceder es que se genera confusión y se arrastra al lector (o a los presentes en un tribunal) hacia conclusiones que no se derivan de la evidencia.
Mi propósito es simplemente restituir el lugar que corresponde a la evidencia científica, explicando lo que hoy sabemos con claridad sobre la subespecie Cervus elaphus hispanicus y evitar que conceptos equivocados, nacidos de interpretaciones erróneas y analogías inadecuadas, desvíen la atención de lo que en realidad nos dice la ciencia.
(Como antecedente, conviene recordar que este texto responde al artículo de Tomás Landete publicado recientemente en esta misma sección).
La subespecie ibérica: una descripción histórica bien fundamentada
La subespecie de ciervo ibérico fue descrita en 1909 por Hilzheimer siguiendo los criterios taxonómicos de la época, que estaban basados principalmente en rasgos morfológicos y distribución geográfica. Desde entonces, en algunas especies de la fauna se ha comprobado que aquellas descripciones no siempre estaban bien sustentadas. En otras, como es el caso del ciervo ibérico, ha ocurrido lo contrario: conforme la genética molecular ha avanzado, los nuevos datos han reforzado la distinción del ciervo ibérico respecto al resto de poblaciones de Europa.
Qué nos dice la genética mitocondrial
El ADN presente en las mitocondrias nos habla sobre tiempo s de divergencia entre linajes. Se hereda únicamente por vía materna y ejerce poca influencia en el fenotipo. Los primeros estudios genéticos basados en ADN mitocondrial (años 2004–2009)¹ identificaron dos grandes linajes en los ciervos europeos: uno asociado a los refugios glaciares del Este de Europa (Balcanes), y otro al refugio del Oeste (Península Ibérica y sur de Francia).
Esos estudios contaban con muestreos muy limitados en Iberia, a veces de cercados o fincas con origen ibérico poco fiable. Aun así, ya detectaron grupos de haplotipos que aparecían en Iberia y no en otras partes de Europa. Sin embargo, para estudiar diferencias genéticas debemos mirar todo el genoma, no solo el mitocondrial.
El ADN nuclear junto al mitocondrial aumenta nuestro poder de resolución
El ADN nuclear, heredado tanto por vía materna como paterna y responsable de la mayor parte del fenotipo, es la herramienta más potente para evaluar la magnitud de diferenciación genética poblacional. El ciervo ibérico destaca de manera contundente.
Los trabajos más relevantes de la última década coinciden en varios puntos fundamentales:
• La subespecie ibérica es más compleja de lo que se suponía
Cuando se afirma que el ciervo ibérico “no corresponde al concepto tradicional de subespecie”, lo que se quiere decir no es que no sea una subespecie, sino que su diferenciación es más profunda y compleja de lo que se esperaba. Hay al menos dos linajes bien diferenciados (uno principalmente en Extremadura y otro en el centro-sur de España), procedentes de dos oleadas glaciales separadas por miles de años.
Ambos linajes, detectados en 2014–2016, son muy divergentes en ADN mitocondrial pero próximos en ADN nuclear, y claramente separados del resto de Europa. Esto indica una larga historia de aislamiento de la Península, junto con cierto flujo génico interno, probablemente por dispersión de machos.
• Los análisis del genoma completo (2024–2025)
Los avances en genética molecular permiten hoy mirar el genoma casi completo de cientos de individuos. Nuestro estudio de 2024 con 35.000 SNPs en más de 700 ciervos europeos mostró que el ciervo ibérico es uno de los más diferenciados de Europa, apoyando explícitamente su separación como subespecie (Carranza et al. 2024).
Un estudio posterior con genotipado del genoma completo (de Jong et al. 2025)⁵ confirma que el ciervo ibérico es, junto a algunas poblaciones orientales, el más diferenciado de Europa y el Mediterráneo.
Interpretaciones erróneas
En el artículo que motiva esta nota se citan estudios como prueba de que “no existe la subespecie ibérica”. En realidad, se trata de lecturas erróneas. Por ejemplo, se habla de ciervos “ibéricos” detectados en Hungría. Es falso: lo que aparece allí son haplotipos del linaje occidental europeo, descendientes de un refugio glacial común que incluía Iberia y el sur de Francia.
La subespecie ibérica se formó posteriormente, aislada dentro de la Península.
También se cita un trabajo reciente (2023)⁶ sobre ciervos de granja y silvestres, donde en la introducción se menciona la supuesta ausencia de subespecies. Pero esa afirmación no se desprende del análisis ni es una conclusión del estudio.
Para ir concluyendo
El lector interesado puede consultar los trabajos originales, además del capítulo correspondiente en el libro Deer of the World (Springer, 2025), ver nuestro comentario publicado en la web de la Universidad de Córdoba tras conocerse que se ponía en duda la subespecie ibérica, o consultarme directamente.
Con todo el conjunto de estudios disponibles, mitocondriales, nucleares, SNPs y genomas completos, la conclusión es inequívoca: el ciervo ibérico es una subespecie plenamente válida, reconocida por la genética, por la literatura científica internacional y por los organismos responsables de conservación.
Se trata de una unidad evolutiva singular, fruto de la larga historia de aislamiento de la Península Ibérica, y merece protección como parte del patrimonio biológico ibérico.
La responsabilidad de comunicar con rigor
Cuando se difunden ideas contrarias a la evidencia, basadas en malentendidos o analogías inapropiadas, se genera confusión entre gestores, cazadores y aficionados. Como científicos especialistas, estamos obligados a corregir estas interpretaciones para que las decisiones de gestión y conservación se apoyen en datos sólidos.
El ciervo ibérico es un tesoro biológico de la Península.
Su identidad no es una cuestión de opinión, sino de ciencia.
Y la ciencia es cada vez más clara y contundente al respecto.
1. Ludt, C. J., Schroeder, W., Rottmann, O., & Kuehn, R. (2004). Mitochondrial DNA phylogeography of red deer (Cervus elaphus). Molecular Phylogenetics and Evolution, 31(3), 1064–1083. https://doi.org/10.1016/j.ympev.2003.10.003.
Skog, A., Zachos, F. E., Rueness, E. K., Feulner, P. G. D., Mysterud, A., Langvatn, R., Lorenzini, R., Hmwe, S. S., Lehoczky, I., Hartl, G. B., Stenseth, N. C., & Jakobsen, K. S. (2009). Phylogeography of red deer (Cervus elaphus) in Europe. Journal of Biogeography, 36(1), 66–77. https://doi.org/10.1111/j.1365-2699.2008.01986.x
2. Queirós, J., Acevedo, P., Santos, J. P. V., Barasona, J., Beltran-Beck, B., González-Barrio, D., Armenteros, J. A., Diez-Delgado, I., Boadella, M., Fernandéz de Mera, I., Ruiz-Fons, J. F., Vicente, J., de la Fuente, J., Gortázar, C., Searle, J. B., & Alves, P. C. (2019). Red deer in Iberia: Molecular ecological studies in a southern refugium and inferences on European postglacial colonization history. PLOS ONE, 14(1), e0210282. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0210282
3. Carranza, J., & Martínez, J. G. (2014). Erratum to: Mitochondrial D-loop phylogeny signals two native Iberian red deer (Cervus elaphus) Lineages genetically different to Western and Eastern European red deer and infers human-mediated translocations. Biodiversity and Conservation, 23(3), 555–557.
Carranza, J. Salinas, M., Andrés, D., & Pérez‐González, J. (2016). Iberian red deer: paraphyletic nature at mtDNA but nuclear markers support its genetic identity. Ecology and Evolution, 6(4), 905–922. https://doi.org/10.1002/ece3.1836
4. Carranza, J., et al. (2024). Genome-wide SNP assessment of contemporary European red deer genetic structure highlights the distinction of peripheral populations and the main admixture zones in Europe. Molecular Ecology, 00, e17508. https://doi.org/10.1111/mec.17508
5. De Jong MJ, et al. (2025) Red Deer Resequencing Reveals the Importance of Sex Chromosomes for Reconstructing Late Quaternary Events. Mol Biol Evol.3;42(2): msaf031.
6. Moravčíková, N., Kasarda, R., Židek, R., McEwan, J. C., Brauning, R., Landete-Castillejos, T., Chonco, L., Ciberej, J., & Pokorádi, J. (2023). Traces of Human-Mediated Selection in the Gene Pool of Red Deer Populations. Animals, 13(15), 2525. https://doi.org/10.3390/ani13152525
7. Carranza, J., Mattioli, S., Putman, R., Pérez-Barbería, J. F., Gordon, I. G. (2025). Red Deer Cervus elaphus (Linnaeus, 1758). In M. Melleti & S. Focardi (Eds.), Deer of the World: Ecology, Conservation and Management. Springer. Nature.