La Asociación del Corzo Español (ACE) ha anunciado el inicio de la XIX Campaña del Proyecto Corcino, una iniciativa de sensibilización ambiental que busca frenar la recogida accidental de ejemplares jóvenes en el campo. Con la expansión de la especie en la península, el encuentro entre humanos y corcinos es cada vez más frecuente, lo que supone un resto biológico y educativo.
Durante sus primeras semanas de vida, los corcinos permanecen inmóviles entre la hierba como estrategia de defensa contra los depredadores. Su falta de olor y su pelaje mimético son sus mejores armas. Sin embargo, este comportamiento es a menudo malinterpretado por excursionistas y paseantes, quienes, llevados por un sentimiento de bienestar mal entendido, creen que el animal está desvalido o abandonado.
Desde la ACE recuerdan que la madre siempre está cerca, observando de forma discreta. Recoger a un corcino no es un rescate, sino una captura que suele terminar en muerte, ya que son animales extremadamente difíciles de criar en cautividad y pierden su instinto de supervivencia, volviéndose además peligrosos para los humanos al alcanzar la edad adulta.

La campaña de este año se dirige a un colectivo más amplio que nunca:
La Asociación del Corzo Español es tajante en sus recomendaciones para esta primavera:
El Dr. Florencio A. Markina Lamonja, Presidente de la ACE, insiste en que el éxito de la conservación reside en el respeto a los procesos naturales. La campaña 2026 utilizará todas las herramientas digitales y colaboraciones con entidades del sector para asegurar que el mensaje llegue a todos los rincones del medio natural.