En este primer capítulo de la serie «Ardesa Menor», nos adentramos en una jornada de caza de codornices en tierras burgalesas, donde el paisaje de rastrojos dorados y viento frío marca el escenario ideal para caza menor.
El protagonista utiliza una escopeta Fabarm Elos D2 Grey calibre 20, equipada con un punto rojo Aimpoint Acro, un guiño a la tecnología moderna dentro de un entorno tradicional.
Acompañado por sus perros, Darky y Lucas, el cazador pone a prueba su destreza y paciencia: rastrean los rastrojos, olfatean las codornices y en el momento justo aparecen las piezas. Cuando salta la primera codorniz, el uso del punto rojo permite un disparo rápido y preciso: un tiro limpio que demuestra cómo la combinación de experiencia, arma ligera y tecnología puede marcar la diferencia.
A lo largo del vídeo también hay espacio para enseñar detalles prácticos: ajuste del punto rojo según condiciones de luz, consejos para distinguir el sexo de las codornices, machos y hembras y reflexiones sobre cuándo vale la pena usar un visor moderno frente a la caza «a la antigua».
Pero más allá de los lances, el vídeo transmite una filosofía de caza responsable: no se trata solo de abatir piezas, sino de combinar respeto por la naturaleza con técnica, paciencia y una buena preparación. La escena final deja claro que la caza menor no es solo un disparo, es un arte que une tradición, paisaje, perros, viento y decisión.
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