Por qué poner el rifle “al centro” a 100 metros es un error habitual en la caza

La correcta puesta en tiro del rifle para evitar fallos, animales heridos y recechos malogrados.

Hace unos meses escribí sobre por qué muchos españoles cazan con sus rifles totalmente fuera de tiro. Lo curioso es que, además, pueden llevar varias temporadas cazando así. Y lo peor del tema es que, además, lo hacen sin darse ni cuenta de ello.

Pero, en esa ocasión, simplemente escribí sobre esa triste realidad de muchos cazadores españoles, sin decir una palabra sobre cómo se debe poner un rifle en tiro y ahí estuvo mi olvido. Cazar con un rifle fuera de tiro es un gran problema. Pero es fácil de resolver sólo con perder un rato en un campo de tiro poniendo su rifle en tiro ellos mismos. ¡Si sabe hacerlo, claro! O bien puede llevárselo a un armero que conozca su oficio.

También puede llamarme y tirar a mi lado, en uno de mis seminarios. Entonces, además, podrá entender el porqué de cada puesta en tiro. Verá cuándo y para qué tipo de cacería se debe emplear cada una. Conmigo, incluso, puede ver técnicas como el máximo Point Blanck Range o PBR, entender la ventana vital de su pieza, seleccionar munición, estudiar efectos sobre la bala del viento y los ángulos, y practicar y dominar todas las posturas de tiro real que existen. Pero, antes de las filigranas, es básico que su rifle tire bien.

Pero, sea por lo que sea, cazar con rifles fuera de tiro va a producir fallos inexplicables o, peor aún, animales heridos y no cobrados en caros recechos. Y todo ello le producirá una pérdida de tiempo, esfuerzo y dinero que se podrían haber evitado simplemente perdiendo un par de horas en un campo de tiro. Pero, insisto en que omití explicar cómo se debe dejar un rifle en tiro y ahora lo voy a intentar remediar.

Escuela de tiro en trofeo caza y conservación

Pues, ahora, ya tengo mi rifle ‘puesto en tiro’

El caso es que el artículo tuvo bastante buena acogida. A pesar del recelo que me producía escribir una verdad «tan dolorosa, como cierta», que cuando los cazadores la leyeran les podía molestar. Incluso, jocosamente, comenté que me tendría que refugiar en un bunker nuclear, de la que me iba a caer encima. Pues, muy al contrario, he recibido numerosas preguntas y comentarios sobre el mismo, y he de decir que todos muy cariñosos y amables.

Lo malo es que me escribió un lector diciéndome que tenía toda la razón con ese artículo. Este lector, seguidor de Trofeo desde hace décadas, ya pasa del medio siglo de edad. Me explicó que desde hace treinta años caza con un rifle de cerrojo, utilizando el calibre .30-06 (muy popular entre muchos de los que están leyéndonos) y, además, tenía montado un anteojo clásico de buenísima calidad europeo, pero sin las modernas torretas de corrección de caídas, pues no acababa de tener muy claro cómo funcionaban.

Creo que este caso puede ser el de muchos otros seguidores de esta revista. Pues este buen hombre, después de leer mi artículo y mosqueado por varios fallos recientes, se fue a probar su rifle.

Para ello, buscó un campo de tiro de cien metros, como son la mayoría en España, y después de unos pocos tiros comprobó que su rifle tiraba una cuarta bajo y a la izquierda. El lector se puso a corregir «como pudo» sus torretas y, al final, consiguió que sus disparos dieran exactamente es el centro de la diana, a cien metros. Y, además, tuvo la deferencia de escribirme y decirme: «Roque tenías razón. Ahora ya he dejado mi rifle ‘dando en el centro’ de la diana. Ya está ‘perfectamente’ puesto en tiro. Muchas gracias».

Roque armada en trofeo caza y conservación

Un nudo en el estómago…

Desgraciadamente, este amable lector me hizo sentir fatal, pues, ¿cómo le explico que «esa» puesta en tiro «en el centro de la diana», que parece tan lógica, es totalmente incorrecta? No es la puesta en tiro «óptima» para una montería y no digamos para cualquier rececho, como un simple corzo que se pueda hacer en España.

Tengo que decir que esa frase me ha dejado con un nudo en el estómago durante un par de meses, pensando que ese amable lector estaba cazando con un rifle puesto en tiro de un modo incorrecto. Por ello, hoy vamos a reflexionar por qué dar «en el centro de la diana» a cien metros, por muy lógico que parezca, es totalmente incorrecto para dejar su rifle puesto en tiro. Entendamos que hablamos de anteojos clásicos, sin torretas de corrección de caídas. Vamos a intentarlo.

Libro y buena practica en trofeo caza y conservación

Cómo es la trayectoria de una bala en el aire

Vamos a revisar sin grandes complicaciones la trayectoria que mantiene una bala desde su salida del cañón, hasta su llegada a su presa. Es importante ver el gráfico 1 para poder seguir esta reflexión.

Lo primero que debemos entender es que la línea óptica que vemos a través de la cruz de un visor y la longitudinal del eje del cañón, aunque ambas son rectas, no son paralelas. Ambas líneas convergen ligeramente en un ángulo que puede ser dependiendo del tipo de antejo y de la altura de las monturas, de unos 0,3 a 0,5 grados (este ángulo entre el anteojo y el cañón, se ha exagerado en el gráfico, para entenderlo mejor). Por ello, la trayectoria de la bala también convergerá en algún sitio.

Pero es muy, muy importante, entender que el vuelo de una bala (línea roja, en el gráfico) no es recto, sino que hace una parábola, cuya caída se acentúa según nos alejemos de la boca del cañón. Así, la bala en su vuelo parabólico cruzará la línea recta óptica de la cruz de su anteojo, dos veces: en la subida y en la bajada. El primer corte (o ‘0’) entre estas dos líneas, que se produce entre 20 y 30 metros de la boca del cañón, no es muy importante en principio.

Pero el conocimiento de donde se produce el segundo corte o ‘0’, será absolutamente fundamental para nuestra puesta en tiro. Pues suele ser la distancia a la que decimos que un rifle está puesto en tiro o en ‘0’.

 Gráfico de la trayectoria de una bala, en Trofeo caza y conservación

¡Caramba, qué difícil es esto!

Hagamos un esfuerzo de imaginación intentando ver el vuelo de una bala cuando sale del cañón. Una bala cuando deja el cañón está, más o menos, a unos 4 o 5 centímetros por debajo de la línea óptica del anteojo, que es una línea recta. Desde su momento de salir al aire la bala, por esa convergencia antes comentada, sube buscando esta línea óptica hasta que la cruza en un momento dado hacia arriba.

La bala, a partir de aquí, en su vuelo parabólico sigue subiendo por encima de la línea de miras o línea óptica hasta que alcanza su máxima altura, sobre esta línea óptica recta (en el gráfico representada por una flecha vertical verde). Esta máxima altura se suele alcanzar entre unos 130 y 150 metros de la boca del cañón. El conocimiento de esta altura máxima que alcanza la bala, sobre la línea óptica de la cruz del anteojo, también será fundamental y básico para las diversas puestas en tiro que luego explicaremos.

A partir de ese punto de máxima altura la bala empieza a caer por la fuerza de la gravedad y su trayectoria parabólica empieza a descender buscando de nuevo la línea recta de la óptica. Es importante entender que, en esta parte de la trayectoria, la bala siempre impactará un poco por encima del punto donde hemos puesto la cruz del anteojo.

En un momento dado, debido a la caída de la bala antes mencionada, se produce un segundo corte de la línea óptica que se suele conocer como «distancia de puesta en tiro». Es decir, cuando decimos que un rifle está «puesto en cero a 200 metros» nos referimos a que a 200 metros y sólo a esa distancia, se produce este segundo corte de la bala con la línea óptica.

Es decir, justo a esa distancia y «sólo» a esa distancia, la bala impactará exactamente donde hemos puesto a la cruz del anteojo. Que debe ser en el «famoso centro» de la diana. En todo su vuelo, antes y después, la bala no impactará en el centro de la diana, sino un poco más arriba o más abajo. Recuerde que nos estamos refiriendo a un anteojo clásico sin torretas de corrección de caídas.

A partir de aquí la bala sigue cayendo por debajo de la recta línea óptica de una forma progresiva y cada vez más acusada, debido a su trayectoria parabólica y la fuerza cada vez más acusada de la gravedad. En toda esa parte final de su vuelo, la bala impactará siempre por debajo del punto donde hemos puesto la cruz del anteojo.

Las puestas en tiro varían mucho dependiendo del tipo de caza que vayamos a realizar. Hoy nos centramos en un rifle de un cazador medio que lea estas líneas. Cazador que va a usar su rifle principalmente en montería y en algún rececho o berrea, no muy complicados.

Monteria con Pablo en trofeo c aza y conservación

Entonces, ¿dónde debe impactar mi bala a 100 metros?

Pues si se fija en el gráfico 1 verá que su bala a 100 metros debe impactar unos 4 centímetros por encima del centro de la diana. Estos datos están tomados para un .30-06 calibre muy popular para uso general en España. Con ello conseguirá un ‘0’ a 175 metros con una bala de 165 grains de peso. Y a 200 metros tendrá una pequeña caída de 3 o 4 centímetros.

En una montería lo normal y lo ideal puede ser tirar entre 30 y 120 metros. Pero hay dehesas y testeros en los que tal vez se le pare un venado cogiendo aires a 150 o 180 metros. Y aunque no es lo ideal y éticamente puede ser discutible, tal vez tendrá que forzar y saber hacer ese tiro. Cazando en batidas en el norte de España, tampoco es raro tener que tirar un guarro en la ladera de enfrente, a esas distancias.

Además, puede utilizar ese mismo rifle en primavera para un rececho sencillo de corzos o una berrea y puede tener que tirar a 200 metros.

Es decir, con esta sencilla puesta en tiro de +4 cm a 100 metros cubrirán casi todas las modalidades de caza normales en España. Entendamos que hablamos de su «anteojo clásico» de toda la vida, sin torretas de corrección de caídas. Los anteojos «con torreta» que no todo el mundo que los tiene, los domina y entiende bien, los veremos más adelante. Son estupendas para tiros muy largos, pero hay que entender bien su uso, dominarlo y practicar mucho con ellas. Y creo que no todos los veteranos lectores de Trofeo sea el tipo de anteojo en que se quieran meter.

Importante Roque y blancos en trofeo caza y conservación

Ya ‘había puesto’ mi rifle en el centro a 100 metros, ¿ qué pasa ?

Pues que la parábola de caída de su bala será mucho más acentuada. Le servirá para un tiro hasta 100/120 metros. Pero si no tiene más remedio que forzar un tiro a 180/200 metros –ojalá que no–, la caída será mucho mayor. Concretamente, para el .30-06 que estamos estudiando estará en unos 12 centímetros.

Con un +4 a 100 metros, a 200 impactará en un -3/4 cm bajo. Con un centro a 100 metros, a 200 tendrá una caída de unos -12 cm. Con lo cual, el tiro se le irá bajo y, en vez de en el codillo, tronchará una mano alta de su res o de su corzo. Pero la bala no entrará en el pecho y le costará mucho esfuerzo cobrarlo. Si lo cobra. Porque a usted sí se lo van a cobrar, seguro, pero en billetes de cien euros, sólo por 4 centímetros de diferencia. ¿No merece la pena dedicarle un rato a pensarlo?

Apuntes de cada tiro en trofeo caza y

Consejo del mes: ¿Y si en aguardo o montería tiro mi guarro a 50 metros?

En este caso, ambas puestas en tiro le servirán igual. Con un ‘0’ a 100 metros la bala impactará 1 cm bajo de donde ponga la cruz del anteojo. Pero con la puesta en tiro correcta de +4 cm a 100 metros, su bala impactará 2 cm por arriba. En este caso, las dos puestas en tiro serán perfectamente validas, pues un centímetro alto o dos bajos, es insignificante en la altura del pecho de un guarro o una res.

Pero con la segunda de +4 cm a 100 metros, además cubrirá perfectamente cualquier tiro desde 20 a 200 metros. Mientras que con su puesta en tiro en «el centro a 100 metros», lo que va a hacer es fallarlo por abajo o troncharle una mano, lo cual sería mucho peor.

Con lo cual, si está recechando le va puede costar un «herido y no cobrado». Sólo son 4 cm de diferencia en su puesta en tiro «perfecta en el centro» a 100 metros, pero puede ser la diferencia entre volver contento con su trofeo a casa o volver con un cabreo descomunal por haber fallado y herido su res, pagarla y, además, sin entender por qué.

Por ello, pido disculpas al lector por no haberlo explicado en su momento. Pero, sobre todo, le doy las gracias a ese seguidor por haberme escrito y comentado el tema, pues gracias a él y no a mí, tal vez he hecho ver a muchos amigos de la Escuela de Tiro de Trofeo que poner su rifle tirando «en el centro de la diana» a 100 metros, no es la mejor opción.

Texto y fotos: Roque Armada