Si la espera de jabalí es emocionante de por sí, resulta incluso más difícil transmitir lo emocionante que es hacerlo mediante el uso del arco. Conseguir que el animal se acerque a tan pocos metros que casi puedes escuchar su corazón es una experiencia única.
En este artículo, exploraremos la caza del jabalí en espera y compartiremos nuestra experiencia, detallando las herramientas y estrategias que utilizamos, a través de ensayo y error, para mejorar continuamente en esta disciplina.
El arco: medidas y libras
Es común que los cazadores preparemos un arco específico para recechos y otras modalidades dinámicas, y reservemos otro para las esperas, donde los lances suelen realizarse en posiciones más recogidas, normalmente sentados. Para los aguardos de jabalí, se suelen preferir arcos de ATA más corta que los utilizados en rececho. Sin embargo, nosotros hemos optado por usar el mismo arco tanto para la caza en espera como para otras modalidades, ya que creemos que no hay nada mejor que conocer bien tu herramienta para maximizar el éxito en los lances. Actualmente, utilizamos el modelo INLINE3 de PRIME, con 33 pulgadas de ATA y 65 libras. Creemos que es una medida perfecta para un sólo arco, y con sus 65 libras de potencia, es capaz de abatir cualquier pieza en la península sin complicaciones.
Reposa flechas
Para minimizar fallos externos, recomendamos, sin duda, los reposa flechas de caída frente a cualquier otro tipo. Personalmente, preferimos el RipcordCode Red que, además de ser uno de los reposa flechas más rápido del mercado, tiene una ventana estrecha que minimiza el ruido y asegura que la flecha quede más controlada.

Puntas de flecha
Como norma general, preferimos usar puntas fijas en lugar de mecánicas debido a su mayor penetración. Dentro de estas, optamos por el empleo de las puntas de cuatro filos porque, además de aumentar la zona de corte, las tres hojas impiden que la herida se cierre, lo que incrementara notablemente la cantidad de sangre en el rastro. Para esta modalidad estamos empleado las Striker V2 de 3 filos de G5. Sin duda es una punta extremadamente contundente.

Linterna con pulsador
Aunque tenemos múltiples opciones en el mercado, principalmente lo más crucial es que la linterna sea acoplable al estabilizador para que el ajuste de la luz sea mayor al visor y peep una vez abierto el arco y que empleemos un pulsador silencioso para no alertar al animal al accionarlo.
Visor
Aunque en nuestro día a día usamos el Garmin para todo tipo de caza, puede ser que por sus características no sea el más adecuado si buscamos un visor específico para esperas nocturnas. Si este es vuestro caso, recomendamos un visor monopin para simplificar la visión. Por ejemplo, una de las mejores opciones para nosotros tras haberlo probado, puede ser el visor Spot Hogg modelo Father en su versión de un solo pin, ya que ofrece mayor claridad a la hora de apuntar por la noche y cuenta con una banda muy fina que permite que no interfiera con la pieza.
Disparador
Aunque este punto pueda suscitar controversia, debemos decir que, tras muchos años de pruebas, nuestra elección personal es el uso de los disparadores de mano, debido a que, además de ofrecernos un anclaje ligeramente más firme, por sus características estructurales nos permite dejarlo puesto en el loop mientras nos encontramos en el puesto. Esto, francamente, supone una ventaja respecto al de muñeca, que tendrá el inconveniente de tener que buscar el anclado a las cuerdas en el momento del disparo, lo que añade un factor más a coordinar en situaciones de estrés.

Ropa y accesorios
La elección de la ropa depende mucho del clima, la zona y la época del año. Esto podría abarcar un artículo completo, pero es importante estar bien preparado para las condiciones específicas de cada cacería. En nuestro coto de jabalí situado en la serranía alicantina, estamos empleando la serie Intercept de Sitka, en pantalón y capa base, ya que su tejido compuesto por una mezcla de lana merino ofrece lo último en supresión de sonido y olor. Esto lo acompañamos con la chaqueta Ambient, ideal para afrontar los descensos de temperaturas de las noches verano durante la cacería.

Uso del treestand
En los inicios en esta actividad hemos estado cazando con diversos medios: plataforma, blind y treestand, pero tras muchas pruebas en caza real, consideramos que este último es el más adecuado para las esperas con arco. El treestand, además de ofrecernos altura y una mejor aproximación, no afecta al entorno del animal como podría hacerlo un blind y permite que los animales cumplan en el comedero sin ofrecer tanto recelo. Normalmente, y teniendo en cuenta el entorno donde cazamos, instalamos el treestand a una altura de entre 5 y 7 metros, procurando que el animal esté a una distancia de tiro de entre 14 y 18 metros desde el puesto.

Cebado: pros y contras
Utilizamos dos tipos de cebado: el cebado manual y la aportación con dispensador automático. El cebado manual permite aportar mayor cantidad (y más dispersa) de alimento en el suelo, atrayendo a un mayor número de animales al puesto, ya que, normalmente, repartimos bien el grano por el área. Otra ventaja es que, además de lo anterior, este tipo de cebado tiene como beneficio el no introducir elementos ajenos al entorno del animal y esto es siempre más favorable. El inconveniente de este sistema, como supondréis, es el requerimiento de mucho tiempo y esfuerzo.
Por otro lado, el cebado automático tiene mayor comodidad, ya que no es necesario acudir con tanta frecuencia. Sin embargo, las aportaciones son menores debido a la capacidad del depósito y la duración de la batería, lo que puede resultar que acudan al emplazamiento menos animales, ya que el primero en llegar se lleva la mayor parte del alimento (si no toda).
Es crucial revisar periódicamente el equipo, especialmente antes de una cacería, para evitar fallos mecánicos como baterías agotadas o roturas. Como nota a modo de experiencia, tenemos que decir que los mejores ejemplares de jabalí los hemos conseguido mediante el cebado a mano, con mucha perseverancia e insistencia, pero os aseguramos que ese esfuerzo vale la pena.
Elección del puesto
En verano, siempre buscamos zonas de cultivos o áreas cercanas a ríos, donde haya humedad y frescura. Es importante verificar no sólo la densidad de animales, sino también su ruta más tomada, observando sendas y huellas. También consideramos la dirección del viento para no cargar el cebador incorrectamente. La zona donde instalamos el puesto debe tener vegetación espesa y tupida para que el animal recele lo menos posible. Sin embargo, es crucial evitar zarzales densos alrededor que puedan dificultar el cobro de la pieza. Además, preferimos puestos de fácil acceso con vehículo para mayor comodidad, tanto a la hora de alimentación como para la colocación en el día de caza.
El proceso de caza
Nos situamos en el treestand una hora antes de la puesta de sol, ya que los animales pueden estar encamados cerca de la zona de alimento. En verano, llevamos una muda para cambiarnos y, una vez hemos bajado la temperatura corporal, nos ponemos ropa silenciosa y adecuada para las frescas noches de verano.
El arco lo mantenemos colgado en su soporte, pero, cuando empieza a oscurecer, lo trasladamos a nuestra mano para estar listos en cualquier momento.
Cuando el jabalí entra en el área, es crucial no hacer ningún movimiento brusco y esperar a que se calme y se relaje antes de actuar. Una vez que consideramos óptimo el momento, y antes de abrir el arco, esperamos a que el animal esté comiendo para que el ruido de la mordida se solape con el nuestro. En ese momento, encendemos la luz y, si el animal está bien posicionado, apuntamos con precisión y disparamos. Es mejor dejar que el animal se marche que realizar un mal tiro.
Si logramos conectar con el animal, en periodos estivales y con altas temperaturas, lo aconsejable es buscarlo la misma noche, después de unas horas. Sin embargo, debido a la peligrosidad de rastrear a un jabalí a oscuras, habitualmente solemos buscarlo al amanecer.

A través de nuestra experiencia hemos aprendido que la clave está en la preparación y en la capacidad de adaptarse a las circunstancias. La caza del jabalí en espera es una modalidad que combina paciencia, habilidad y estrategia. Cada elemento del proceso, desde la elección del equipo hasta la ubicación del puesto y el momento del disparo, es crucial para el éxito.

Esperamos que estas indicaciones sean de utilidad y os inspiren a mejorar y disfrutar aún más de esta apasionante modalidad de caza. ¡Mucha suerte!
Autor: Territorio Arcaza TV Show
@arcaza_hunting_tv_show, @tonifitor y @miiguel.llt